por Miguel A. Montoya Jamed

Para hablar del Conocer, inspiro mi pensamiento en Paul Feyerabend, que luchó toda su vida, solo, contra la ciencia, como única tradición, como la reina del saber y de los saberes.
Paul Feyerabend (Viena, 1924-1994), con su propuesta, que la textualiza en su libro “Adiós a la Razón”:
“…desarrollemos una nueva clase de conocimiento que sea humano, no porque incorpore una idea abstracta de humanidad, sino porque todo el mundo pueda participar en su construcción y cambio, y empleemos este conocimiento para resolver los dos problemas pendientes en la actualidad, el problema de la supervivencia y el problema de la paz; por un lado, la paz entre los humanos y, por otro, la paz entre los humanos y todo el conjunto de la naturaleza.”
Y digo; que textualiza porque es el pensamiento que atraviesa toda su obra.
Propone la construcción de “Una nueva Ilustración”

En “Adiós a la Razón”, en el capítulo “Ciencia una tradición entre muchas”, que es la clave de su pensamiento epistemológico,  propone contra el autoritarismo, contra la impuesta autoridad de la ciencia, que es lo mismo que decir; contra el imperialismo tecnológico:
“Los más recientes intentos de revitalizar viejas tradiciones, o de separar la ciencia y las instituciones relacionadas con ella de las instituciones del Estado, no son por esta razón simples síntomas de irracionalidad; son los primeros pasos de tanteo hacia una nueva ilustración.”
“Según Kant, la ilustración se realiza cuando la gente supera una  inmadurez que ellos mismos se censuran. La Ilustración del siglo XVIII hizo a la gente más madura ante las iglesias. Un instrumento esencial para conseguir esta madurez fue un mayor conocimiento del  hombre y del mundo.” Pero las Instituciones que crearon y expandieron ese conocimiento, pronto condujeron a una nueva inmadurez.
El filósofo marca la dañina incoherencia de una “nueva especie de inmadurez”. Dañina; como otro objeto de la De-Subjetualidad. Si antes, el Hombre por su inmadurez no distinguía entre iglesias y estado, hoy no distingue entre estado y “ciencia” y eso expone un nuevo estado de inmadurez.
Ante ambas tradiciones  los Hombres deben tomar sus propias decisiones.
La imposición de la ciencia por la fuerza. Es parte de la obnubilación del Hombre por el pensamiento calculador, el único que practica.
El Adiós a la razón de Feyerabend, no es a la razón como tal sino que es una “nueva ilustración”: adiós a la razón impuesta por la fuerza, a través de la unión estado-ciencia.
Esto lo relaciono con lo que yo propongo, en la constitución del Sujeto del Sentido para la construcción de una Nueva Socialidad:
Mi propuesta es: con la praxis adentro del sistema, como obviamente no puede ser de otra manera, pero pensando desde afuera del sistema, con las ideas desde afuera.
Digo: obviamente, porque al territorio público donde yo me desarrollo como individuo lo enmarca este sistema de convivencia.
Tomo unas palabras de Feyerabend, que dice: “Necesitamos un criterio externo de crítica, necesitamos un conjunto de supuestos alternativos o en otro caso, ya que tales supuestos habrán de ser muy generales, necesitamos construir, por decirlo así, un mundo alternativo completo, necesitamos un mundo soñado para descubrir los rasgos del mundo real en el que creemos habitar.

Quien Sabe de Guillermo Esteban Botta
V Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas “Crepúsculo”

Cuando hablo de “Sistema de convivencia”, hablo; del poder político, del poder económico y del imaginario social del cual somos constructores.
De otro modo, lo que yo propongo es: “Sobreponer este sistema de convivencia”; instituir un nuevo sistema donde sea posible otro modo de Socialidad.
Sujeto del Sentido, es un existencialista, que ama, sufre, siente, se emociona.
Es un humano-humanizándose, constructor de un camino hacia las proximidades del Ser; construcción que sólo es posible por el pensamiento.
Sujeto del Sentido es Sujeto del Conocer: conocer-conociendo su ser Sujeto en su hacerse Sujeto. Ser Sujeto es un momento de hacerse Sujeto; de ahí que Ser sea la totalidad y también la momentaneidad.
Sujeto del Sentido es lo opuesto de Sujeto del dogma o Sujeto dogmatizado, aún este puede ser un Sujeto de la razón científica o razón calculadora.
Sujeto del Sentido es el que lleva a la cotidianeidad su pensamiento a pensamiento meditativo.
El que escucha la apelación de lo conforme a esencia.
Meditación es oposición al calcular y modos del mismo. Es “pararse a pensar”. El ser de la Meditación, es: “entrar en el sentido”.
Sujeto del Sentido, es el que entra en el sentido.
Para poner esto en un plano de próxima comprensión, pensemos el Sentido como lo que nos hace procurar un contexto de racionalidad para nuestra cotidianeidad.
Cuando hablo de Razón, no hablo de la razón del científico, de la razón cientificista, porque eso es un reduccionismo.
Cuando me refiero a racionalidad, como contexto del Sujeto del Conocer, no hablo de “racionalidad científica”, esto es un reduccionismo. Si no, hablo de la racionalidad del Sujeto del Conocer, asociada al pensamiento y por lo tanto al proceso de humanización del Sujeto.
Racionalidad no disociada de la emoción.

Sin Título de Ilia Ruiz Muñoz
V Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas «Crepúsculo»

La razón es in-disociable del ser humano-humanizandose. La razón que incluya toda la experiencia humana.
La Razón como componente del proceso de humanización; como un ejercicio necesario del movimiento por el pensamiento, en que ese proceso se funda.
Pensemos la Razón en concepto de Sartre; cuando dice: “Razón Dialéctica, no es ni razón constituyente ni razón constituida: es la razón constituyéndose en el mundo y por él disolviendo en ella las razones constituidas para constituir otras nuevas que a su vez supera y disuelve…es un todo y debe fundarse a si misma dialécticamente”.
La razón como un principio explicativo de la realidad del Sujeto Social; este como la intersección de los Sujetos: Cognoscente, Deseante y Productivo.
Feyerabend, dice que el conocimiento es un océano, siempre en aumento, de alternativas incompatibles entre sí.
Cuando propone su metodología “Todo vale” o “Todo sirve”, no está poniendo una metodología en reemplazo de otras; sino que significa, que todas las metodologías, incluidas las más obvias, tienen sus limites.
Feyerabend reafirma sus bases filosóficas, en Stuar Mill y en Hegel, de Mill introduce el concepto de proliferación. Mill supone que el pluralismo conduce a la verdad. Y una de las consecuencias del pluralismo y la proliferación es que la estabilidad del conocimiento  no puede ser garantizada por más tiempo.
Hegel, dice: la verdad no es sino la unidad de los contrapuestos, y concretamente, de la contraposición del Ser y no-Ser.
Entonces: No trabajar con conceptos estables.
Feyerabend, dice: No existen ciencias en el sentido de nuestros racionalistas; solo hay humanidades.
Las ciencias en cuanto opuestas a las humanidades sólo existen en las cabezas de los científicos cabalgadas por los sueños.
Me gusta el término humanidades porque completa el acto de observación, de indagación, de conocer, de investigar.
“Hay humanidades”.
Yo hablo, de: complejidades de ideas, de necesidades frente a des-velaciones, de conceptualizaciones, de miradas distintas del mundo.
Yo prefiero hablar de “Territorio del conocer” o “Territorio de un modo del conocer” o aun de “Territorio de un aspecto del conocer”.
Si la ciencia se convierte en  dogma, como la religión; de la religión puedo escapar por la razón, de la ciencia es más difícil escapar por la razón, porque se sostiene en la razón (científica). El asunto es definir, discutir, analizar que razón es esta, debemos reconceptualizar la razón.

Yo prefiero hablar del “Conocer” y no del  “conocimiento”. Cuando hablo del Sujeto, para mí el ser-Sujeto-haciéndose- Sujeto, es la acción del conocer. Es una acción, es verbo, no puede no involucrar al Sujeto.
El conocer es un objeto del proceso de humanización.
Feyerabend, dice en “Tratado contra el Método”: “La historia en general, y la historia de las revoluciones en particular, es siempre más rica en contenidos, más variada, más multilateral y más viva e ingeniosa de lo que incluso el mejor historiador y el mejor metodólogo  puedan imaginar. La historia está repleta de accidentes y coyunturas, y curiosas yuxtaposiciones de eventos. Esto nos demuestra la complejidad del cambio humano y el carácter impredictible de las últimas consecuencias de cualquier acto o decisión de los hombres.
Asimila la investigación el acto de investigar a la revolución. Por lo tanto habla de la vida, de la vida, de la humanidad como revolución.
Cuando hablamos de “la tecnologización de la sociedad”, “la monopolización del lenguaje  por la máquina”; tenemos que pensar fundamentalmente en el “Adiós a la Razón” de Feyerabend.
Propone una reconceptualización del conocimiento, que es uno de los objetos del cambio de Socialidad, en el que trabajo.
La construcción de una  nueva Socialidad, que significa la constitución de una Intersubjetividad  fuerte, inteligente, racional, sólo es posible con Sujetos con una Subjetividad fuerte, producida, frente a lo que le dispone el “sistema de convivencia”. Esto es la constitución del Sujeto del Sentidoque es Sujeto del Conocer: conocer-conociendo su ser-Sujeto en su haciéndose-Sujeto.
Es necesaria la re-conceptualización del conocimiento y del trabajo, fundamentalmente.
El pensamiento de  Paul Feyerabend, que propone “una nueva ilustración”; esto, entre nosotros, significa: Sujetos maduros ante el dogma religioso puesto en lo público y ante el dogma de la ciencia; la separación de la iglesia del estado y la separación de la ciencia del estado.

Para rumiar:

 “…desarrollemos una nueva clase de conocimiento que sea humano, no porque incorpore una idea abstracta de humanidad, sino porque todo el mundo pueda participar en su construcción y cambio, y empleemos este conocimiento para resolver los dos problemas pendientes en la actualidad, el problema de la supervivencia y el problema de la paz; por un lado, la paz entre los humanos y, por otro, la paz entre los humanos y todo el conjunto de la naturaleza”.
Transitamos, por un Territorio de complejidades de ideas, de necesidades frente a des-velaciones, de conceptualizaciones, de miradas distintas del mundo.

Miguel A. Montoya Jamed. Docente Titular Exclusivo e Investigador en la Universidad Nacional de San Juan- Argentina. Magíster en Ciencia Política y Sociología (FLACSO). Diplomado Superior en ciencias sociales –Mención Sociología (FLACSO). Ingeniero agrimensor. Trabajos publicados de psicología social, educación y filosofía.