UN CEIBO… UN PARQUE

Por María del Carmen Rourich

Piso lágrimas de sangre

esparcidas por el parque

mientras sangran mis pies

-pero sin lágrimas-.

 

El tiempo lo vistió de fulgor

y ardió en su fuego.

Fue paisaje.

 

El viento le quitó su esplendor.

Fue mudando su traje

y vuela en lágrimas rojas

por el parque.

 

La plenitud del resplandor

-hoy desteñido-

sólo puede arder entre gemidos.

 

Mojan mis pies

sus lágrimas de sangre,

mientras corro

envuelta en llamas

por el parque.

 

 

María del Carmen Rourich de Navoni

Del libro: Territorios azules» (2008)

D/R-

Bolg: https://piedrasyrosas.wordpress.com

Grecia moribunda sobre las ruinas de Missolonghi – Eugene Delacroix