MOVIMIENTO DE COSTA A COSTA

Un grupo de músicos, cantores, compositores, bailarines, fotógrafos, teatreros, difusores y gente entusiasta de Entre Ríos, fundaron el Movimiento De Costa a Costa en el año 2012 con el objetivo de analizar, revalorizar y difundir la música folcklórica de su provincia. Para ello se encargan de organizar encuentros, charlas, talleres y capacitaciones en diversos pueblos; mientras que por otra parte se ocupan de la transcripción de temas populares y del cancionero entrerriano a partituras para su estudio y difusión.

Fue gracias a las actividades artísticas que quienes hoy conforman el Movimiento se encontraban habitualmente en diversos escenarios a lo largo de la provincia. Allí comprendieron que compartían intereses e inquietudes, razón suficiente para tomar la decisión de formalizar reuniones periódicas para delinear un mapa musical, con el objetivo de reforzar el conocimiento, aprendizaje y disfrute sin más de la música entrerriana mediante referentes y maestros. «De Costa a Costa» apuesta a la integración y toma este nombre de un chamamé compuesto por el artista Zurdo Martínez.

Con el correr de las reuniones el grupo fue consolidando su búsqueda, definiendo así una serie de premisas a manera de ideas fuerza: adentrarse en el paisaje del folcklore entrerriano y sus géneros más característicos como el estilo, la milonga, el chamamé, la chamarrita, y el tanguito montielero; reconocer y difundir a los patriarcas del cancionero entrerriano; cantar poetas entrerrianos; retomar el camino de la tradición, escuchando a los maestros y el legado del pasado para proyectarse al futuro con raíz y vuelo creativo; conocer la literatura de la región, su naturaleza y su historia, pensando el espacio geográfico de manera crítica y analítica, para imaginar la canción y el futuro.

Los encuentros anuales que se desarrollan en el mes de enero se constituyeron en la actividad central del movimiento: tres días dedicados exclusivamente a escuchar a “los Maestros”, compartiendo guitarreadas, talleres, programas de radio y música en vivo.

Consolidado el espacio formaron la Orquesta De Costa a Costa, que interpreta de manera integral el folklore de Entre Ríos con instrumentos tradicionales como la guitarra o el acordeón; y con otros menos frecuentes como la flauta traversa, la percusión  o el piano. Compuesta por diez músicos y cantoras/res con sólida experiencia y de distintas formaciones, despliegan un repertorio que incluye compositores y poetas entrerrianos clásicos, pero centrándose en nuevas composiciones de sus integrantes sumando continuidad a la dinámica de la tradición.

En ese sentido, trabajan además en la confección del Archivo Musical de Folklore Entrerriano, donde junto a las nuevas composiciones ocupan un lugar preponderante cantores y poetas -algunos legendarios- como: Linares Cardozo, Abelardo Dimotta, Pancho Casis, Julio Luján, Victor Velázquez, Carlos Santa María, Zurdo Martínez, Jorge Méndez, Edmundo Pérez, Hugo Duraczek, Walter Heinze, Ricardo Zandomeni, Anibal Sampayo, Marcelino Román, Polo Martínez, Aldo Muñoz, Adolfo Cosso, Juan Carlos Alsina, Ricardo Maldonado, Omar Morel, Roberto Benetuce, Claudio Martínez Paiva, Daniel Elías, entre otros.

En el sitio web www.decostaacosta.com.ar es posible conocer a fondo las múltiples actividades realizadas, así como interiorizarse de modo virtual en técnicas musicales para la ejecución de los ritmos propios de la provincia de Entre Ríos.

Allí también es posible leer el manifiesto De Costa a Costa:

“Este movimiento nació en enero de 2012 en las afueras Concepción del Uruguay, pero rápidamente ganó personas y lugares en toda la provincia de Entre Ríos y, más y mejor aún, en toda la región. Buscando la reivindicación de las voces, versos e instrumentos acallados ya sea por la desidia de no vernos a nosotros mismos o por la imposición mercantilista de músicas  y culturas de distintos centralismos absorbentes de los auténticos sonidos de la Tierra.

Enfocados en el cancionero, no nos fue suficiente y entendimos que La Canción Popular es Cultura Popular. Y el inmenso ser que habita al Cultor: está hecho de historia y de negacionismos, de fronteras deshechas y de amor al Pago, de Tradición y de horizontes futuros. Pero principalmente, se hace y se hizo con el avance de los de abajo. De los barrios periféricos, de los negros, indígenas, criollos e inmigrantes que nos dieron forma de Pueblo. Diverso y heterogéneo, pero compacto en la búsqueda de la libertad de la Mujer y el Hombre.

En esto el arte juega el rol fundamental por eso nuestro movimiento a dejado de ser  musical, donde contenía a cantores, instrumentistas, bailarines, recitadores, compositores y poetas, para ser un espacio abierto a todos los que quieren “pensar y contar su pago”: fotógrafos, ensayistas, teatreros, difusores, docentes, historiadores, periodistas.

Por lo tanto:

Creemos en la diversidad musical ancestral de nuestro Pueblo que habita este solar con forma de isla desde hace siglos, y que une culturalmente el Rio de la Plata con el Litoral.

Interpretamos que el Estilo, la Milonga, los Tanguitos Montieleros, el Chamamé en tono menor y la Chamarrita son los géneros que tomaron características indisimulables, sin esto tener un autor más que el Pueblo y los años que a este le haya tomado.

Destacamos la libertad del cultor de interpretar otras modalidades en estas especies u otras canciones nativas de regiones distantes.

Reivindicamos la libertad del artista en su derecho a interpretar la música que le plazca y le nazca, como también su derecho a conocer las raíces folclóricas de su Tierra. Tanto como fundir en su creatividad estos elementos y sus contenidos.

Deseamos que ningún cultor utilice la canción del Pueblo para su conveniencia personal y sus vanas ambiciones de aplauso o dinero, pero también, exigimos el justo intercambio material que el cultor necesita para el desarrollo de su arte, su supervivencia y la de los suyos.

Alertamos sobre la necesidad de conocer a los cultores antecesores de nuestro pueblo, ciudad, departamento, provincia y región. Es tan necesario el análisis y la revalorización de las obras de nuestros antecesores como la libertad de quien enfrenta su creación propia de cara al sol del futuro. Su vida creativa no ha sido en vano, la nuestra tampoco debe serlo.

Creemos en los Derechos Humanos Universales y en los derechos de los humanos a su tierra, a su naturaleza y a al Paisaje que moldea nuestra forma de ser y estar, sin que nadie pueda desmontar un pedazo de canción, contaminar el rio que riega el verso o fumigar una escuela.

Sabemos que vivimos en Tierra de poetas y poetisas, innumerables maravillas, que junto al cancionero son las dos vertientes que formaran el caudal del futuro en la próxima canción entrerriana.

Sostenemos que al amparo de la Cultura somos iguales, eso va para las artesanas, cantoras, poetisas, a las mujeres del instrumento y en ellas a toda mujer. Desde antes de Ruperta Fernández, payadora y curandera del arroyo Feliciano hasta todos los días por venir.

Nos apoyamos en los valores que marcan el camino del Artiguismo como la bandera que unió y une a las culturas que forman esta región Litoral, ya sea entrerriana u oriental, misionera o paraguaya, charrúa o guaraní. Los ríos infinitos nos hermanan y nos marcaron desde antes de las banderas el mismo rumbo, el que Artigas supo interpretar.

Recordamos a todo el Paisanaje, hombre y mujer, que dio su existencia en pos de la igualdad y el Federalismo, desde nuestros orígenes provinciales hasta Don Gonzalo donde el Poncho Blanco que seguía a Lopez Jordán fue tinto en sangre pero no derrotado.

Reconocemos que hoy la misma lucha sigue, en las marchas de los docentes y trabajadores, en las asambleas ambientalistas, en los movimientos que buscan erradicar la violencia contra la mujer, en el movimiento cooperativo, en los colectivos culturales, etc.

Esto es lo que establecemos como base para nuestros Encuentros horizontales, autogestionados y de pleno crecimiento entre seres que buscan y desarrollan la consigna: Soberanía Cultural y Autodeterminación de los Pueblos.”

Movimiento de Costa a Costa