LOS MOVIMIENTOS SOCIALES EN GUATEMALA

Por Joel López Muñoz

Las causas de las mayorías, cuando son traducidas en movimientos, son el termómetro que marca el ritmo de la sociedad, una sociedad que se transforma en ideas, pensamientos, comportamientos y configura redes. Guatemala, es un país con territorio variopinto, que descansa  con una amplia diversidad cultural y natural, con bases materiales y culturales heredadas por la cultura Maya.

Los procesos históricos, de saqueo, expoliación y colonización por parte de las grandes potencias de países centrales, han dejado una herida abierta en el país.

Desde la invasión colonial del siglo XVI, las burguesías liberales esclavistas, el despliegue conservador con mecanismos de acumulación de capital eclesiástico del siglo XVII, pasando por procesos feudales y sometimiento indígena, hasta llegar a principios del siglo XX, con la dictadura del fascista Jorge Ubico, quien brindó el acceso a la explotación de tierras por parte de los alemanes, y los intereses coloniales de los Estados Unidos con la United Fruit Company, y otras empresas transnacionales hasta la represión militar durante  la guerra fría y los procesos pseudo democráticos.

Para la civilización Maya, la organización social era fundamental cuando se configura en  redes, tanto de comunicación, como de comercio y  prácticas culturales. Los segmentos sociales que se organizaron políticamente en cacicazgos y ciudades estado fueron configurados en asentamientos elites de corte político administrativo y religioso, y asentamientos periféricos populares.

El comercio y la guerra, vinculadas a la estructura sociocultural hacían crear alianzas políticas que convierten a una sociedad dinámica que se refunda y se reinventa.  Desde la colonización del siglo XVI hay  grandes migraciones al sur del país, de miles de indígenas, portadores de la cultura vernácula que cada vez más  sometidos. Con nombres que no son los propios, les visten con trajes desconocidos y creencias exógenas. Este sincretismo cultural, teje procesos de aislamiento estructural de los pueblos indígenas populares.

Los españoles se encontraron con grandes guerreros, fortificaciones construidas estratégicamente para la guerra y la  resistencia.  Las puntas de obsidiana, las lanzas de pedernal y las bolas líticas, resistieron ante la artillería de metal, lanzas espadas y ballestas, de los colonizadores que invaden tierras ricas en recursos naturales y culturales. Así empieza una movilización en Guatemala basada en la resistencia. Soportar en masa la opresión y el sometimiento, contra los que roban nuestros recursos, está en el ADN de la movilización social en Guatemala.

El ambiente natural; con tierras fértiles, montañas y ríos. Con recursos minerales, como cobre, níquel, petróleo, cromita, árboles de hule y algodón, ha sido crucial para los intereses de poderes centrales. La herencia maya indígena mantuvo los sistemas de trabajar la tierra, para lograr tener alimentos que garanticen la subsistencia de los pueblos. Estos sistemas no han sido compatibles con los sistemas europeos que han sido impuestos con industrias en detrimento a los modos de los pueblos en el uso de los recursos y la autodeterminación al derecho del acceso a la tierra.

Defender la tierra ha sido el motor de la resistencia, ¡“Pedimos tierra y libertad”! gritaban los indígenas de las áreas rurales en 1944, cuando estalla la revolución de Octubre, encabezada por clases medias intelectuales urbanas y segmentos del ejército. La primavera se empezaba a asomar; sin embargo, las fuerzas militares coercitivas del estado, rápidamente  reprimieron a los indígenas de la región del interior del país. Así se comenzaba a vislumbrar nuevamente, que los pueblos indígenas seguían siendo censurados para inmovilizarlos por parte de fuerzas oscuras serviles de los poderosos. La primavera de 1944 a 1954 con la reforma agraria como decreto para la distribución justa de las tierras en la presidencia de Jacobo Arbenz y los derechos a los trabajadores por Juan José Arévalo, fue interrumpido por los intereses de la iglesia,  terratenientes, oligarcas y el principal monstruo “United Fruit Company” Es que como los Estados Unidos iban a dejar que su transnacional frutera fuera afectada en sus narices, y menos si las tierras se les estaba dando a las clases populares. Y así Teodoro Roosevelt comienza con “el gran garrote”.

Los movimientos sociales, en Guatemala han tenido un plus que los caracteriza, y es que tiene un ingrediente indígena que demuestra que  hay voces que no pudieron arrancar ni matar. Fueron 250,000 indígenas asesinados en la última dictadura militar en Guatemala, y una de las dictaduras más financiadas en América Latina en los años 80. Es que el movimiento popular en Guatemala, es la  puerta de la movilización en América Latina. Como dijo Jacobo Arbenz en su último discurso en 1954 mientras aviones yankis sobrevolaban para derrocarlo:

“La verdad hay que buscarla en los intereses financieros de la compañía frutera y de los otros monopolios norteamericanos, quienes temen que el ejemplo de Guatemala se propague a los demás  hermanos países latinoamericanos”

Las organizaciones políticas y las estructuras institucionales en nuestros estados nación, son marcadas por los movimientos sociales; es que en los movimientos sociales es donde se enmarca el lenguaje de lucha y la transformación de las ideas para la emancipación de nuestros pueblos. Solo quien se mueve siente el ruido de sus cadenas.

El leñador – Kazimir Malevich