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Por y Con Amor al Arte

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 Juan Astica
por Patricia Bava

Nos llegamos un cálido Viernes de otoño a su Taller del barrio de Chacarita, donde junto a su esposa Liliana, nos invita sencillamente a transitar un lienzo de historias, de colores, de vida. Hablar con Juan nos da la posibilidad de descubrir viejos y nuevos talentos, de sorprendernos con historias propias y ajenas, de sumergirnos en su arte, en un mundo simple pero también con un halo misterioso, secreto, desafiante, convidándonos a participar en él, convencido de que en la interacción está la elevación verdadera de la cultura, cuando realmente somos capaces de descubrirla…

.- Naciste en Chile, pero hace más de cuatro décadas que vivís en Argentina. ¿Cómo es esa historia?
JA: Llegué a Argentina en 1971. Mis padres vinieron aquí por trabajo y obviamente se movilizó toda la familia. Recuerdo que siempre estaba la ‘pica’ entre argentinos y chilenos, pero ese mito, sobre todo el del porteño con su fama espantosa, se vino abajo cuando empecé a conocer a la gente y esto cambió totalmente esa visión, tengo grandes amigos aquí. En 1976 con algo que tiene que ver con un período negro en la historia de este país, me fui, pero decidí volver a Argentina.

.- En esa época residías en Londres…
JA: El llegar a Londres en realidad, fue algo forzado, que no estaba dentro de mis planes. Pero ese hecho me dio la posibilidad de conocer el mundo del arte que, hasta ese momento, solo conocía a través de libros o reproducciones. Acostumbrado a verlo de ese modo, encontrarme de repente con todo eso en vivo y en directo y, aparte siendo Londres como una especie de arcón, con la acumulación de pinturas y obras de todas las culturas, de todos los tiempos, ha sido y es para mi realmente increíble.
Descubrí zonas del arte que no conocía, como la pintura oriental, la persa, el friso del Partenón… nada… es… impresionante y eso fue un alimento que hasta el día de hoy me enriqueció muchísimo. El arte contemporáneo, la música estaban muy adelante en Londres con relación a otras ciudades, aparte de que su vida cultural es intensísima; te diría que es una de las ciudades que sigue siendo uno de los polos culturales más importantes, así como New York, Berlín, París, Beijín (Pekín).

.- Siendo un aterrizaje ‘forzado’ el de Londres ¿qué extrañabas?
JA: En los ’70 uno estaba esperando la carta de un familiar, de un amigo… (actualmente tenes otros medios) pero en esa época no había Internet. La nostalgia se acumulaba y esperabas ansioso la llegada de una carta cada quince días. El teléfono era carísimo y realmente lo usabas en caso de una emergencia.
Mi gran descubrimiento tecnológico cuando llegué a Londres fue la televisión a color y los programas de la BBC que eran buenísimos; y siguen siéndolo. Hay series del Barroco y de Los Impresionistas que son recomendables para mostrar a los alumnos, por ejemplo el programa ART 21.
Ellos tienen un fuerte entrenamiento en las escuelas de cine y arte en general y trabajan meticulosamente los temas de Documentales de arte, especializándose (es más tengo una alumna que actualmente está en Nueva York, abordando e incorporando todos estos temas). Se especializan, nada se hace por arte de magia, nada dejan librado al azar.
Y… volviendo al principio… eso… esperaba las cartas, las noticias de mis familiares, mis amigos.

.- Has viajado y expuesto por los 4 Puntos Cardinales del globo, llegando a Hong Kong y Kwala Lumpur, ¿cómo surge?
JA: Surge de una galerista que decidió realizar una Muestra Itinerante de Artistas Argentinos, de la cual formé parte junto a Josefina Robirosa, Lecuona, entre otros.
Fue en los años ’90 y como experiencia puedo decirte que fue muy productivo. En Kwala Lumpur la Muestra se llevaba a cabo en un Hotel que generalmente era por ese tiempo donde se concentraban las galerías y lo relacionado al arte, salían notas y bueno, estaba como todo mezclado. Ahora eso ha cambiado, el tema de la difusión, es mucho mejor y a través de las redes sociales llega a mayor público, aparte comercialmente fue buenísimo.

.- ¿En qué momento de tu vida surge esta vocación?
JA: Creo que desde chico. Siempre que me hacen esta pregunta, recuerdo que desde chico me gustaba mirar pinturas, en la casa de mis padres había libros de arte, por suerte, y en vez de mirar o leer otros, me gustaba mirar esos. Mi padre era arquitecto y compraba cada tanto alguna obra de artistas contemporáneos, yo tenía la oportunidad de conocer a través de ello a algunos artistas chilenos de la época y, me acostumbré a ver pintura, me gustaba… las dos cosas que más me gustaban eran la pintura y la música, de hecho, estudié en el Conservatorio un poco, etc.

.- Después me vas a contar un poco de “Este Día”, un grupo musical del que formaste parte en tu adolescencia…

JA: Uhh…¿cómo lo supiste… de dónde te enteraste?
Era un grupito… casualmente… el baterista que tocaba ahí, me envió a través de un vecino un mensaje, en el cual me manifestaba que estaba muy contento de haberme reubicado y que me agradecía que lo hubiera incentivado a que se dedicara a tocar y a la música, que finalmente se transformó en un baterista profesional importante, que ha estado en Berkeley, ha entrenado a varios allá… no puedo recordar bien su nombre…

.- Alejandro…
JA: Ah sí! Alejandro Fernández (¿dónde lo conociste?)

.- Alejandro Fernández Aranda… ya te voy a contar…
JA: A mí me gustaba el rock, el jazz un poco, pero más el rock – Jimmy Hendrix… llegaban los discos y… mi viejo viajaba mucho y podía encargárselos, allá por el ’68 escuché el primer disco de Jimmy Hendrix “Are you experienced” y fue para mí un shock importante…

.- y… ¿ahí es cuando se manifestó esa otra veta?
JA: Me gustaba tocar la guitarra, desde chico, en una época hasta me fabriqué guitarras, me encantaba el instrumento, me gustaba el sonido…

.- O sea que aparte de Pintor y Músico, descubrimos que también Juan Astica ha sido un Luthier.
JA: Me encanta el sonido…

.- ¿Pintas escuchando música?
JA: No. No, cuando estoy preparando o me pongo a ordenar los materiales si, ahí sí escucho música, cuando pinto no. Siento que estoy limitado, o escucho música o pinto.
Así que conoces a Alejandro Fernández… el vivía en San Fernando… ¿lo conocés o no…?

.- Ya te voy a contar Juan… Ahora, ¿cómo definirías arte?
JA: A mí no me gusta definir el arte porque siento que el arte es indefinible. Es muy complejo. Lo relaciono con algo que está más bien VIVO, antes de encasillarlo en una definición, pero sí digamos que me parece que el arte tampoco es específico de las artes plásticas, la escultura, pintura, etc. Hay gente que cocina con arte, que hace deporte con arte… hay miles de cosas, se puede vender con arte… pero para mi la diferencia de algo realizado con arte tiene que ver con la lucidez, una luz, como un grado de lucidez. En el arte hay como una suerte de lucidez, algo especial, tiene algo hermoso, una búsqueda de lucidez en cualquier actividad y, en la pintura pasa lo mismo, vos la observas y encontras la lucidez del pintor, esa cosa rara que pasó ahí, en esa pintura, como detener un momento de lucidez y reflejarlo en la obra.

.- Hablás de “huella” cuando hablas de los artistas que más te impresionan. ¿Quiénes son esos artistas?
JA: Esos artistas son desde la época de las cavernas hasta Cecily Brown, no sé… a mi me gustan muchos artistas…

.- Pero, los que más te han impactado? (por ejemplo, cuando mirabas aquellos libros que tenías en la casa de tus padres)
JA: En esa época era chico, tendría 13 ó 14 años, me gustaba mucho Cézanne, diría con intensidad.
Recuerdo que en Santiago en una oportunidad cayó una Muestra que venía organizada por el Departamento de Estado Norteamericano que se llamaba Cézanne and Miró (también vino acá a Argentina), y en donde la Colección ‘60 de MOMA era una Muestra antológica importante (estaba Picasso también entre otros, te hablo del ’64 ó ’65… por ahí).
Mi padre era fanático de Dalí, y yo recuerdo que curiosamente lo que más me atrajo y llamó la atención de esa Muestra fue Malévich… con esos cuadraditos… esa pintura que esta en el MOMA… así en diagonal… esa pintura me partió la cabeza como se dice en el barrio; nunca entendí, ni aún lo entiendo ¿por qué?… y también otros como Pollock, De Kooning…

.- Te pasó con algún artista que no te llamaba la atención y cuando lo ves en escala real, observando las texturas, el color, le das otro valor…
JA: Sí claro, y también al revés, otros… te decepcionan.
De chico me gustaba Chagall y luego cuando lo vi en vivo, se me vino abajo espantosamente; y otros artistas que al revés, nunca voy a olvidar la primera vez que vi un Rembrandt en vivo, no lo podía creer! Todo lo que había visto de él era en reproducciones y al tenerlo ahí presente… era increíble!
Después me gustan muchos pintores alemanes de ahora, me gustan Jackson Pollock, Gerhard Richter, Carsten Höller, etc. La pintura alemana me gusta mucho y artistas modernos como por ejemplo Cecily Brown que es relativamente joven y me interesan las cosas que realiza… en fin… la lista es extensa.
Hay épocas… por ejemplo, ahora tengo una reproducción de uno de los barcos de Joseph Mallord William Turner en una tormenta, que es como mi guía espiritual, paso… lo miro y le curro todo!
En el TATE de Londres, la Muestra de Turner era como una orgía y bueno, tantos pintores… los alemanes también han evolucionado mucho. Richter por ejemplo es una máquina extraordinaria, Günther Förg (un tipo de mi generación), pero bueno también el contexto es diferente, de repente hay una mayor solvencia económica, más galerías, más interés por el arte.

.- ¿Qué definirías como “tu huella”?
JA: No podría definir “mi huella”, porque es inevitable lo que va quedando arriba de la tela, la ‘evidencia del crimen’. Lo que sí me parece que es algo que no se puede cubrir, recubrir, no se puede falsificar, es como un sello, bastante misterioso, bastante difícil, es como lo que queda de la persona… (siempre ilustro con lo que ves en un paisaje… por ejemplo ves un cuadro de Van Gogh y no decís que ves un arbolito, un pino, una flor…decís “Ese es un Van Gogh”… es raro eso no…?
Supongo que implica un nivel de sinceridad en el trabajo que algunos lo logran tal vez en diferentes niveles, pero es raro eso de huella, es extraño, a veces cuando reconoces o ves un cuadro muy sencillo, de tres líneas y decís: Jasper Johns, Willem De Kooning, Pollock, ves manchitas y ya lo reconoces, y a veces ves algo genérico que no tiene carácter y te das cuenta de que no está presente ese sello, ese compromiso del artista con su obra.

.- En alguna oportunidad has mencionado algo como “barro matérico”. ¿Nos explicás un poquito esa mezcla terminológica?
JA: Digamos que es la generación de una obra. Todo el proceso genético de Vertical 124. Acrílico sobre tela. 70 x 50 cm. 2010 la obra que termina en una imagen. Es todo un proceso de materialización, de algo que en un determinado momento no existe.
Es una materialización, es una imagen que descubrís en la materia cuando la estas haciendo; entonces al principio yo lo llamo “BARRO” porque es materia que luego se va moldeando, entonces tiene un grado de informidad que luego va adquiriendo una forma y una característica. Ese contacto entre la materialidad en un estado potencial y luego cómo esa materia es transformada por la idea (que es algo más complejo), y que sucede en conjunto, ya que la materia en sí no es nada y la idea en sí misma tampoco.
Es un ensamble entre una y otra para lograr algo, es como un “coito”.

.- Con relación a tus obras, ¿qué cosas tenés presente en el momento de crear?
JA: Jamás pienso en crear, es una palabra que nunca me acuerdo de que existe. Sí estoy interesado en algún determinado tema, determinada estrategia pictórica que esté desarrollando en ese momento y, es el disparador, la pongo en marcha para luego ver qué puede suceder, aparecer y descubrir allí; y eso es parte de una cadena de experimentos que vengo haciendo desde hace tiempo. Una cosa que va llevando a otra y se van sucediendo. Una determinada serie. Por ejemplo ‘hoy me aparece algo como la necesidad de explorar más la zona de color y me propongo algún tipo de estrategia para ver cómo desarrollar más el tema del color; pongo en marcha ese mecanismo y luego… nada… veo lo que va pasando.

.- ¿Demorás mucho al pintar o componer una de tus obras?
JA: Depende… no hay reglas fijas. Hay trabajos que salen muy lento, otros que salen rapidísimo y hay trabajos que salen para atrás.

.- ¿Dependen del estado de ánimo?
JA: No, no necesariamente. Hay momentos en que puedo estar de muy pésimo humor y salen cosas muy buenas. Y hay veces en que hay trabajos que se terminan de resolver después de muchas sesiones, pasan 2 o 3 meses y le encontrás la vuelta y otros que en 10 minutos ya los tenes resueltos.
Pero en general trato de trabajar rápido. Es una estrategia para sortear las trampas de la cabeza.

.- ¿Los conflictos que puedan aparecer?
JA: No, los conflictos están siempre. Es la cabeza que se mete, tiene grandes ideas siempre y arruina todo; arruinando la espontaneidad; es como que busca querer atrapar tal o cual cosa y cuando la vas a atrapar… ya se te escapó.
Cuando estás seguro de que descubriste algo muy importante… ya hace rato que la liebre…se perdió de vista.

.- ¿El impulso a la razón?
JA: Creo que hay diferentes maneras de pensar.
La mente no trabaja siempre igual, hay un tipo de pensamiento que es muy directo, muy rápido, muy intuitivo, sin que tenga una idea de por medio (como cuando de repente por ahí ves una persona y sentís inmediato rechazo o te agrada), para mí eso es más inteligencia, es un tipo de razonamiento directo.

.- ¿Se puede hablar de alguna similitud entre Arte Abstracto y Arte Figurativo?
JA: Son términos que no manejo demasiado bien. Más bien entiendo la cosa en sentido de Representación y No Representación. Digamos, hay una imagen que trabaja con la metodología de la representación y otra que trabaja con la metododologìa de la presentación de una imagen directa, de ideas. En ese sentido para mí, todo es abstracto, el tema es la IDEA o la aparición de la idea, la OBSERVACIÓN también.
¿Qué es lo que observas? Cuando vos configuras en la observación, estas viendo algo. No es simplemente abrir los ojos y mirar. En la representación es exactamente lo mismo, se estudia la Historia de la representación, se han presentado tantas cosas distintas que se combinan en la realidad; lo mismo pasa con la pintura abstracta, se han presentado tantos conceptos distintos que, entonces, no hay una separación, siempre hay una idea detrás o no la hay.
Lo que sí, existe una diferencia en Representación y No Representación.

.- ¿Por qué se generan tus cambios de tela a papel?
JA: En la materialización de la imagen, uno de los componentes importantes es el material, que fija sus condiciones. El material hace posible ciertas cosas y otras no; si bien vos podes manipularlo mucho o poco, tiene sus límites. Te impone límites y, esos límites son los que dan la característica después de la imagen, ya sea en papel o tela, cambia si es en acrílico, óleo, cómo lo utilizas, etc.
Existen muchas superficies diferentes, papeles diferentes, muchos materiales diferentes, etc. y eso le va dando una configuración a la imagen también, te transforma la imagen. Uno a veces usa este poder de los materiales para salir de la repetición o para buscar nuevos horizontes dentro de la imagen, la misma materia pero con posibilidad de transformar y de ampliar ese horizonte de la imagen.

.- ¿Si tuvieras que elegir?
JA: A veces depende del día, del momento… a veces hay momentos que me gusta más trabajar en tela, otros en papel… momentos en que me gusta trabajar con soportes duros, bastón, madera, etc.
Actualmente estoy trabajando sobre fotografía y la superficie de la fotografía me resulta interesante para trabajar en este momento y, es rarísima porque es patinosa y áspera a la vez, hecho que también te modifica la imagen.

.- ¿Qué pensás de las ventajas de la formación académica para un artista?
JA: La formación actual tiene una enorme ventaja en cuanto que permite a una persona un acercamiento, un espectro mucho más amplio de diferentes enfoques.
Hay un mayor espectro de materias, más complejas en la formación, que ayudan a que esa persona tenga una alineación con un bagaje mayor, más compleja, más amplia, más vasta. (En un taller uno esta generalmente mas limitado al pensamiento e ideología de una persona, se pueden ver cosas más específicas pero te perdes un montón de otras cosas).
Creo que la formación esta bien que sea fragmentada y que sea amplia, que puedas por ejemplo, estudiar estética por un lado, composición por otro, que puedas tener experiencias multimedia o con otros materiales, digamos que tengas un grado amplio de opciones para que después elijas tu camino no por desconocimiento, sino por lo que más te gusta y te agrada; más hoy en día en que el espectro de herramientas artísticas es extremadamente abundante. Las tecnologías, materiales, recursos que amplían muchísimo las posibilidades de un artista.

.- ¿Cómo es Juan Docente y cómo es Juan Pintor?
JA: Son dos maneras de relacionarse con la pintura.
La docencia es una especie de ejercitación, un mundo desconocido desde las otras personas y, por otro, la pintura que es lo que yo hago, algo más limitado… simplemente lo que puedo hacer; pero siempre es como una especie de investigación en el mundo de la pintura.
Me gusta la docencia porque siempre los alumnos te plantean problemas que por ahí jamás se te ocurrieron. Uno también aprende, por supuesto de sus alumnos. Siempre hay un feed-back, no creo en esa cosa de impartir conocimiento y la enseñanza como “yo tengo el saber y la verdad…” siempre es una exploración.
Y… digamos que los planteos que me hacen los alumnos son desafíos – que repito – jamás se me hubieran ocurrido; te generan como un ‘repensar todo’, con respecto de lo que estás haciendo.
Solía torturarme mucho en una época porque no entendía muy bien cómo manejarme en la Docencia, hasta que un día, recuerdo que vi en una plaza a esos jugadores de ajedrez, que juegan partidos múltiples y me dije: “Uhh! Qué buena idea!” percibí la diferencia del que juega un ‘mano a mano’ con el que juega con varios y encontré la clave que andaba buscando…

.- ¿Aceptás críticas de tus alumnos?
JA: Depende… trato siempre (y es una de las razones por la cual también me gusta la enseñanza), de entrar en un estado de diálogo permanente con gente (sobre todo con gente que está empezando) y lo que me interesa sobre todo es el fruto de ese diálogo. El diálogo siempre me resulta nutritivo, productivo. Críticas… que se yo… depende… siempre la crítica la veo asociada a algo restrictivo; la crítica en el sentido de poner en crisis una idea y disentirla o discutirla… ahí si me interesa.

.- Me corrieron un chismecito de que donaste obras a la Fundación Tres Pinos. ¿Qué te llevó a hacerlo?
JA: Hace un rato hablábamos de la dificultad en este país a nivel institucional, del desarrollo de actividades artísticas, etc. Y… de repente cuando ves un emprendimiento, un proyecto de este tipo es como… maravilloso y… nada… sentís ganas de colaborar, de apoyar ese tipo de iniciativa.

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Juan Astica estudió pintura con Maw Chyuan Wang y dibujo con Aurelio Macchi, Ceferino Rivero y Rodolfo Opazo, Grabado en la Escuela de la Cárcova. Aparte de su Taller, es docente en el IUNA así como también en el Museo de Bellas Artes. Ha realizado exposiciones tanto en nuestro país como en el exterior y recibido destacados Premios por sus obras.
Finalmente y, según lo prometido… hablamos de su grupo musical “ESTE DIA”, de su incursión en la música, de viejas zapadas junto a Spinetta, Del Guercio, Molinari y García (Almendra), de Gieco… y tal vez la próxima, degustando un Carmenière, consensuemos esa frase del ‘flaco’ que dice:
“Tengo que aprender a volar entre tanta gente de pie”…

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