Pinto mi Mundo / Proyecto Pictórico Literario

Desde hace 4 años que Fundación Tres Pinos viene implementando en escuelas públicas el proyecto pictórico literario “Pinto mi Mundo”, y son más de 600 los chicos de entre 8 y 11 años que ya han participado del mismo.
Desde el comienzo la idea central ha sido una, brindar los medios, los canales y la posibilidad de expresión por medio de manifestaciones artísticas de esos chicos.
El disparador de “pintar tu mundo”, tiene que ver con indagar, y problematizar sobre lo que cada uno considera que es su mundo.
En principio se trata de un mundo individual, cada uno de los participantes describe ese mundo, para luego dar paso con el proceso de trabajo de construcción, de definición de un mundo grupal, social.
Por lo general, lo primero que se presenta al momento de comenzar a trabajar es el silencio. Un silencio con tantas causas, tantas historias como cada uno de los participantes.
Tal vez tenga que ver con que el disparador exije y brinda. Exige una definición, y brinda el espacio para darla a conocer.
¿Qué, cuál, es mi mundo? La escuela, la familia, los amigos, el barrio, el fútbol, las muñecas, los cuentos de princesa, la violencia, el amor, los deseos, las necesidades, o todo eso junto. Cómo decirlo, con palabras, cómo dibujarlo, cómo transmitirlo. El Desafío.
Luego de ese primer momento de silencio, de duda, se va conformando el diálogo y el debate.
Qué es el mundo, tu mundo? Indagamos
Y es entonces cuando, en medio de un silencio sepulcral un niño desde el fondo, levanta la mano y dice, nos dice, les dice “un mundo es un universo adentro de otro universo, tendríamos que descubrirlos uno a uno”.
El debate comenzaba a tomar forma y las ideas iban desde lo maravilloso hasta lo pesimista, desde lo soñado hasta la más cruda realidad. Y nosotros movilizándonos con cada movimiento y sentimiento vertido.
El primer paso está dado, ahora

Cómo y con qué seguimos?
Marta Herrero, una de las docentes dice que “a los niños les encanta escuchar cuentos, canciones, poemas y a algunos grupos les cuesta expresar verbalmente cómo es su mundo, pero cuando se trata de dibujar y pintar, allí es donde mejor pueden manifestarse.
Últimamente hemos implementado distintas formas de escribir como por ejemplo en forma de montaña, de caracol y a quien no podía hacerlo de manera usual le resulto mucho mejor – sobre todo a aquellos que no tienen tan afianzada la escritura –. Como docentes, tratamos siempre de buscar nuevos textos, nuevas técnicas”
El otro eje fuerte de trabajo es el de reconocer la obra resultante como una obra de arte. Lo que se presenta es la belleza, el sentimiento estético, el arte como muestra de lo real.
La premisa es que todos tenemos la disposición necesaria para hacer de su imaginación una obra de arte, y a partir de ahí comienzan a circular, presentarse, replantearse, técnicas plásticas y poéticas que fomentan la creatividad, la libertad de expresión y harán de la sensibilidad y la inventiva del niño una pieza artística. Incentivar la naturaleza creativa del niño, dar vuelo a su imaginación, un vuelo que despega desde su mundo hacia la idea y de la idea al verso o a la obra de arte;
Desarrollar las capacidades oratorias del niño: amplitud del léxico, mejoramiento de la dicción y una mayor fluidez comunicacional.
Desacralizar el arte, al artista. Quitarle el aura de ajeno, de lejano.
A partir de ahí están quienes crean con palabras, otros con lápices de colores o con témperas –algunos de ellos pintaron así, con estos elementos, por primera vez-. un mundo de princesas, un mundo de plazas, un mundo de risas, de bailarinas y jugadores de fútbol; otros la contaminación, otros pobreza, dolor y muerte.
María Cristina Diaz – docente del PPL- dice que “vemos niños que tienen bien en claro su mundo, como una nena que solo dibujaba y escribía acerca de vestidos porque decía que sería diseñadora de moda cuando sea grande, otro chico siempre escribió y dibujó acerca de la pesca, porque su papá lo llevaba a pescar y cuando realizó el mural no sólo compartió esto con sus compañeros, sino que también contagió lo que sentía e hicieron un gran barco pesquero.
Otra alumna lo primero que escribió fue que estaba triste porque sus papás se peleaban y estaban separándose y ella anhelaba un mundo de paz, sin peleas.
También nos encontramos con chicos que no quieren participar pero que luego lo hacen, en una ocasión un alumno pintó toda su hoja con óleo negro pero a medida que fuimos avanzando, en su producción final pintó un arcoíris.
Creo que a través del arte y la literatura, además de internarnos en una aventura de colores y poesías, estamos ofreciendo herramientas para que puedan intervenir con creatividad en diversas situaciones. Además el trabajo grupal, ayuda a plasmar claramente que todos tenemos algo que aportar para construir nuevos mundos.”
Una de las técnicas utilizadas, para favorecer la participación y la construcción conjunta, es la del cadáver exquisito. Donde cada uno de los participantes dice o escribe por turno, una palabra, una oración, y así va tomando forma un texto cooperativo y colectivo.

“El mundo es peligro donde hay violencia y no hay alegría, se siente cuando vas a una fiesta divertida, me gusta.Sería divertido que los continentes sean de camas elásticas, son tan cómodas. Soy drogadicto ¿Quién es el drogadicto? Yo no. Quiero comer todas las nubes del mundo (está lleno de agua y tierra). Para mi, el mundo es un universo adentro de otro PAÍS… el mundo es de color celeste yblanco“.
Esta posibilidad de que cada uno tenga un espacio dentro del trabajo grupal, va uniendo lo fragmentado. Y va dando lugar a otro tipo de cuestiones tales como Qué es la rima, el verso libre, la poesía. Y acá es donde la idea del arte se asocia a la idea de libertad, rompiendo las ataduras de estructuras rígidas y extrañas. La imaginación vuela, ya no sola, individual, sino con, y gracias a, otras.
En lo que tiene que ver con la plástica, surgen cuestiones similares, y al ser obras grupales, aparecen interrogantes sobre quién es el dueño de la obra? Lo que en ocasiones permite romper los espacios del aula, del momento, y llevar la discusión hacia qué y de quién es el arte en todos los demás espacios que vivimos.
El resultado es una única obra realizada por todos para ser compartida por todos. La obra pasa a ser un bien comunitario. De ese primer disparador, de ese cuestionarse, sobre “Cuál es tu mundo”, surge un conjunto de pequeños universos, que devuelven una imagen, una apropiación del mismo, y que a través de la obra refleja y denuncia, denuncia y busca transformar.
Andrea –otra de las docentes del proyecto – dice “los alumnos nos han adoptado como “seños” y durante los encuentros comparten sus mundos a través de anécdotas, poesías, canciones y dibujos. La voluntad y energía de los chicos llena de vida este proyecto. A medida que los juegos y actividades avanzan, ellos van animándose cada vez más a expresarse a través del arte. Es una alegría ver el disfrute que genera el trabajo creativo. Un ejemplo notable es la respuesta de los chicos frente al uso de pasteles al óleo. Se divierten incorporando este material desconocido por la mayoría y exploran al máximo la vibrante paleta de colores que él les ofrece.
Por otro lado, siempre quedará en mi memoria la manera en que el aula se ilumina cuando cantamos y la risa que provoca la poesía cuando dice “disparates”.
Son muchísimos los logros de los encuentros: se despierta la imaginación de los estudiantes, se expresan las identidades individuales y sentimientos de manera conmovedora, se trabaja en equipo y surge un espacio donde se plasma lo más puro de la niñez: la ternura, la curiosidad y las ganas de ser y hacer.”
En medio de todo esto, muchas veces aparecen las resistencias. Que no son otra cosa que fruto de determinadas condiciones objetivas, familiares por un lado, y podríamos decir estructurales institucionales por el otro. Las resistencias de los chicos son las más fáciles de superar, por las ansías mismas que ellos tienen de participar, de construir. Las otras suelen obedecer a una cuestión de “sentido” del trabajo, querer conocer cuál es la “utilidad” del trabajo encarado y de la obra resultante.
Quizás porque esas condiciones citadas terminan por objetivar al chico, no se pueda ver que el “sentido”, el “fin” sea la expresión, y a través de la misma la posibilidad de reconocerse como sujeto de acción, de transformación.
A pequeña escala, sí, pero tangible.
En medio de todo esto, los chicos y sus ganas y necesidad de expresar.
En el medio de eso, nosotros, entendiendo que el arte enseña a pensar y a pensarnos, dejando finales abiertos. Dejándonos una cultura, un camino, de preguntas más que una cultura de respuestas.
O acaso no se ha puesto a pensar…Como escribiría o pintaría Ud. SU mundo?

El jueves 18 de julio, en la Sala 31 del Centro Cultural Borges de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Fundación Tres Pinos inauguró la muestra, exhibiendo obras y trabajos individuales realizados en estos 4 años