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Pasión un Sentimiento o Pura Ilusión…
por Natalia Falcon

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No se puede jugar a medias.
Si se juega, se juega a fondo
Para jugar hay que apasionarse,
para apasionarse hay que salir del mundo de lo concreto,
salir del mundo de lo concreto es incursionar en el mundo de la locura,
del mundo de la locura hay que aprender a entrar y salir,
sin meterse en la locura no hay creatividad,
se torna hombre concreto,
repite palabras de otro.
Eduardo Pavlovsky

Que desafío para una mujer “racional” como yo hablar desde el sentir, de lo intangible, aquello que no tiene cuerpo, pero tiene presencia. Eso que marca y define nuestra esencia, nuestro modo de ser y vivir.
Apasionarnos es pisar el acelerador a fondo, ir para adelante, dejarnos llevar, no por el corazón sino por toda la sangre que circula por el cuerpo y nos impulsa o mejor dicho nos empuja por detrás.
Eso que hace que nuestro corazón bombee con fuerza, marcando y definiendo cada uno de nuestros pasos.
Una marca registrada que tiene hasta un color que lo identifica. Definido, fuerte y profundo. Cuando hablamos de pasión nadie duda que la pasión sea de color rojo, o colorado para aquellos más refinados que intentan clasificar de manera distinguida.
Qué extraño no, un sentimiento con color, un color vivo e intenso. Rojo sangre!
La pasión, la entendemos como un modo de concebir la vida, de conducirnos a través de la búsqueda de lo más profundo de los sentimientos. A eso que le ponemos el cuerpo, que va mas allá de la razón.
Hay algunos apasionados con la música, con la comida, con el deporte, con una persona, un objeto o quizás hasta con la vida misma.
Pero la pasión es un sentimiento o una ilusión?
Y si tan solo es una construcción racional que nos inventamos para hacer más llevadera nuestra vida?
Trabajamos día a día tratando de sostener que es solo parte de nuestra irracionalidad, que no lo podemos controlar, que se nos escapa de las manos. Pero si es al revés?

Si en realidad es tan racional como todo lo demás, solo que así nos es más fácil justificar un montón de actitudes que tenemos que explicar ante los otros y de otro modo no podríamos?
La pasión solo nos abre a un montón de preguntas que tal vez nunca lleguemos a contestar y eso quizás sería lo más correcto que nos puede pasar.
Te preguntaste hoy…si sos feliz…qué te hace sentir vivo, qué hiciste hoy que te dejo una huella, que marcas hay en tu vida, qué o quién te ayuda con esas huellas, qué hacen sombra o hecha luz en tus días?
Quizá si alguno se anima hacerse esta pregunta resuelva el misterio de la pasión de su vida o tan solo se de cuenta que está llenos de momentos vacíos, sin sabores, ni colores. No tendríamos un mundo mejor si cada uno viviera con pasión acercándose, casi sin razón a eso que lo hace vibrar. Entregándose, aunque más no sea, 5 minutos al día a eso que te hace estremecer.

Pero la pasión se apaga con los años? Muta…? Se transforma…? Se debilita…? La aplasta la razón…? Se dice que las pasiones son buenas, siempre que seamos dueños de ellas, son malas cuando nos esclavizan.
Para algunos puede estar oculta, disfrazada, aplastada? No, esto es imposible la pasión no se esconde, no se diluye no tiene grises ni matices…es blanco o negro, es todo o nada.
La pasión es ese todo, donde nos metemos hasta el fondo. Muchas veces lo exteriorizamos queriendo, pero muchas veces sin querer. En muchos momentos ponemos el cuerpo, lo asociamos con un órgano en particular del cuerpo… hablo del corazón.
Desde tiempos remotos podemos hablar de esta asociación, Hipócrates fue uno de los predicadores cuando hablaba de la teoría de los humores relacionada con esos 4 fluidos que describían el estado de salud de una persona. La falta o el exceso definían las enfermedades o discapacidades. En la teoría de los humores el rojo pasión hablaba de un corazón caliente, se creía que el hombre era valiente, esperanzado y amoroso.
Y acá aparece la pasión y el paradigma del amor de la sin razón, el amor incondicional e irracional. Pero por qué la pasión solo se relaciona con el amor? Por qué en un sin fin de oportunidades lo usamos como sinónimos? Quizás solo porque es la búsqueda de la profundidad del sentimiento.

“Pasión de amor” | Natalia Molinero |
IV Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas “Crepúsculo”

Dolor de amor o Pasión en lágrimas negras” | Manuel Fernando Mancera Martínez
3ra mención IV Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas « Crepúsculo »

Qué nos queda del sentimiento si lo tratamos de interpretar, de racionalizar y pensamos nuestros actos y tratamos de darle un sentido, nos entristecemos, nos defraudamos, no comprendemos y nos preocupamos. No medimos las consecuencias de lo que hacemos.
Qué sería la vida sin pasión, sin ese plus que corre por las venas, esa sensación profunda pero vaga, que las palabras no nos alcanzan para tratar de explicar. Pobre de ellos que pasan por la vida, sin sentir, sin expresar, sin desear al extremo ese algo más.
Qué es ese algo más, cómo identificarlo, cuando la pasión raya la locura…esa sin razón, sin ningún control. Donde habita la duda, y tiene lugar el sin sentido.
Hablamos de amor pero la pasión también se relaciona con el sufrir. Con el dolor de no tener, con aquello que no es, fue ni será.
La pasión tiene tantas aristas como palabras para intentar dibujar su ser. Pero en definitiva siempre estamos hablando de un sentimiento fuerte, una emoción intensa así alguien u algo de efecto duradero.
La pasión es tan solo eso que, por alguna razón te roba tu atención, tus pensamientos, tus sentimientos, tus sueños y también tus silencios.
A diferencia de la acción, la pasión no depende de la voluntad ni de la libre elección.
Quedamos al margen de la deliberación, de la consideración racional. La pasión es una afección que experimentamos y de la que no podemos apartarnos fácilmente. Podemos definirla como un estado afectivo que experimenta el individuo de forma perdurable e intensa, que no ha sido elegido por nosotros, y que va asociada a la sensación de estar sometido a un influjo que domina nuestro comportamiento.
Pero volviendo a nuestro comienzo, la pasión es tan solo una jugada, donde el mundo de lo concreto nos golpea para que abramos la puerta de incursionar en el mundo de la locura, solo hay que aprender a entrar y salir, sin correr el riesgo de quedar atrapados.
La pasión es jugar el juego de la vida y mantenerlo bajo control, siempre y cuando nos permitamos regular y accionar cuando nosotros queremos.
Sin que se transforme en una obsesión, en delirio o fanatismo.
Esto solo hace demostrarnos, una vez más, que tan racionales somos y cuanto más felices seríamos si tan solo fuéramos niños jugando al juego de la vida sin tratar de escribir relatos que traten de explicar hasta nuestros propios sentimientos. Que tan solo nos llevan a desatar un sin fin de preguntas sin respuestas. Y que vale la pena que así sea!.