Matías Malizia, Buenos Aires, 1980.

Diseñador gráfico (Universidad de Buenos Aires, FADU). Docente universitario de la materia Ilustración, cátedra Roldán (UBA, FADU). Actualmente cursa el Programa de artistas de la Universidad Torcuato Di Tella (2018). Asistió al seminario de análisis de obra de Ernesto Ballesteros y a talleres a cargo de Eduardo Stupía, Silvia Gurfein, Juan Sebastián Bruno, Andrés Sobrino, Daniel Joglar, Bruno Gruppalli y Silvia Mato. Exposiciones individuales destacadas: Segunda Naturaleza, Espacio líquido, Gijón. España (2018); Desde_Hacia_Hasta, curadoría: Eduardo Stupía, Granada gallery, (2017). Exposiciones colectivas destacadas: 96º Salón Nacional de Santa Fé, Salón de Mayo, Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez; Premio MACsur a las Artes Visuales, Museo de Arte Contemporáneo del Sur y Concurso de Artes visuales, Fondo Nacional de las Artes, Casa Nacional del Bicentenario (2019); 107° Salón Nacional de Artes Visuales. Casa Nacional del Bicentenario; Cover, Artistas del Programa de Arte Di Tella 2018, MARCO-Museo de Arte Contemporáneo de la Boca, Buenos Aires y Premio MACsur, Museo de Arte Contemporáneo del Sur (2018); Premio Fundación Williams, Museo Quinquela Martín (2015). Reside en Buenos Aires.

"Me interesan las relaciones y los comportamientos entre elementos encontrados dentro de un contexto definido. Armo una colección y los despojo de su significado, de su utilidad, de su contexto y de todo lo que se tenga preconcebido de ellos.

Investigo las posibilidades que existen en cada material y en cada acción impuesta. Registro los efectos y las sensaciones que provocan. Los conjugo y las formas se mueven, se combinan, enriquecen y destruyen posibles asociaciones que no tienen fin porque no se resuelven, sino que se profundizan en busca de su singularidad y a la vez de la multiplicidad.

En paralelo observo mi proceso con su eco consecuente. Trabajo con las huellas que dejan los gestos, las marcas que dejan las acciones e incluyo lo que está al margen de lo producido, presto atención a lo rechazado para que aquello lateral o descartado este presente y acompañe el proceso.

Uno de los mecanismos de trabajo, para guiar la intuición y la intención inicial, es la evocación a los juegos infantiles, como cuando uno se quedaba en la casa de la abuela sin sus juguetes, y pone en juego su imaginación para darle nuevos significados a objetos y elementos que a priori no lo tienen en sus supuestos."