La pasión según….uno mismo
Profesora Laura Benadiba (1)

La única libertad posible se realiza a través del
conocimiento de las propias pasiones” 2

Antes de comenzar les anticipo que este breve artículo no es más que una reflexión que comparto con ustedes y que parte de mi propia experiencia de vida. De ninguna manera pretende ser un análisis psicológico ni mucho menos, filosófico.
Elegí, para empezar, la frase de Baruch Spinoza porque es la que más se acerca a lo que me produce, no sólo conocer, sino llevar a cabo mis propias pasiones: la posibilidad de ¡sentirme libre!
Aún estando segura, a partir de mi propia experiencia de vida de que es así, busco el significado de la palabra pasión convencida de que es imposible de lograr y que si existe tal definición nunca
va a poder expresar lo que realmente representa.
No obstante ello, busco en la página de la Real Academia Española y me encuentro, no con una, sino con varias definiciones. Todas me confunden y me hacen dudar de tener claro qué significa este concepto tan utilizado en diferentes circunstancias.
Entre ellas puedo citar: Lo contrario a la acción, estado pasivo en el sujeto, tristeza, depresión, abatimiento, desconsuelo; y por supuesto: Sermón sobre los tormentos y muerte de Jesucristo, que se predica el Jueves y Viernes Santo. Todas ellas explicaciones bastante “desapasionadas” y que, a mi modo de ver y de vivir, no tienen relación con lo que realmente es la pasión.
Sigo leyendo y me convenzo de que no hay definición que pueda con ella, o que al menos debemos plantearnos la imposibilidad de analizar qué es la Pasión sin tener en cuenta las múltiples concepciones sobre “lo pasional” que han existido en diferentes contextos socioculturales.
Inclusive “(…) los términos apasionante, apasionado o pasional no resultan equivalentes. (…) En este caso ya la utilización coloquial de términos de connotación diferente alrededor de la pasión muestra las múltiples representaciones sociales que habitan el imaginario colectivo actual en torno a una cuestión que, por lo demás, ha sido objeto privilegiado de interrogación en el campo de la filosofía, e arte, la literatura y la poesía a los largo de los siglos” 3

Fragmento: “Instante” | Elena Diez Hernández
Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas “Crepúsculo”

La vida y los puntos supensivos…
“Lo peor de la pasión es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen los puntos suspensivos”. 4
Hagamos el ejercicio de pensar cómo utilizamos la palabra Pasión en nuestra vida cotidiana. Seguramente que enseguida recordamos la clásica frase: “Fútbol, pasión de multitudes”, “Lo amo apasionadamente”, “Me muero de pasión”, “La pasión me desborda”, “Nunca viví una pasión igual” y muchas otras que habrán pensado ustedes mientras leían este fragmento…
En cualquier caso el concepto en cuestión está acompañado por otros que no dejan margen para pensar en términos medios, en particularidades, en otras alternativas: muero, multitudes, nunca, desborda… Y creo que es así porque cuando cada uno de nosotros siente pasión no hay lugar para medias tintas, y queremos que ese sentimiento no se termine nunca o, al menos, eso parece…
Cada vez que realizamos una entrevista de Historia Oral, escuchamos y analizamos diversas experiencias de vida, donde –desde el presente- los testimonios hablan de sus pasiones “pasadas” y es ahí cuando -a través de un gesto, una sonrisa o una lágrima- nos damos cuenta de que el mismo recuerdo es el que vuelve a escribir esos “puntos suspensivos” de los que habla el cantautor español Joaquín Sabina. Y es en ese preciso momento, cuando me vuelvo a convencer de que la pasión está ahí, latente, esperando para invadir de acción, de emociones, de contradicciones, de impasividad, en síntesis, de la “vida misma”, el espacio en el que estamos “construyendo memoria”
La pasión que envuelve el relato de nuestros entrevistados es la que nos permite entender -más allá de haber investigado el contexto histórico del testimonio– cuáles fueron las múltiples pasiones que guiaron las acciones de esa vida que está compartiendo con nosotros.
Al menos, en mi caso, haber podido escuchar relatos apasionados -fuesen éstos productos de recuerdos tristes o no- me permitió reafirmar que vale la pena correr los riesgos de vivir la vida con pasión. Estas personas, muy mayores en general, que hablan de “sus tantas luchas pasadas” como si todavía fueran parte de su proyecto de vida, son las responsables de que haya elegido vivir el día a día con pasión, que, a mi juicio, es el motor que debe conducir cada una de nuestras acciones en la vida, para que ésta pueda estar llena de “puntos suspensivos” de una frase apasionada que cada uno de nosotros pueda completar…

“Cáncer de la razón para Kant y enfermedades del alma para Platón: ésas son las pasiones en la filosofía occidental. Pero «nada importante se realiza en la historia sin pasión», dice Hegel, y Balzac coincide: «La pasión es universal. Sin ella, la religión, la historia, el arte, la novela no existirían».5
Sin ella, agrego yo, no tendríamos la fuerza suficiente para enfrentar los desafíos que se nos presenten. Muchas veces esa fuerza se apodera de nosotros y nos permite sentir la intensidad de los momentos felices pero también de los que no lo son. En todo caso y volviendo a la frase con la que empecé esta reflexión elijo construir mi libertad “ejerciendo” el derecho de vivir con mis propias pasiones y sobre todo, haciéndome cargo de ellas.□

1- Historiadora. Especialista en la metodología de la Historia Oral. Presidenta de la Asociación Otras Memorias:www.otrasmemorias.com.ar Directora del Programa de Historia Oral de la Escuela ORT http://campus.almagro.ort.edu.ar/ cienciassociales/historiaoral

2- Spinoza, Baruch (Ámsterdam, 1632– La Haya, 1677) Filósofo neerlandés de origen sefardí- portugués, considerado uno de los grandes racionalistas de la Filosofía del siglo XVII.

3- Sternbach, Susana: Destinos de pasión en la trama vincular” , página 79 en: Asiner, Inda, Rolfo y otros: “La pareja y sus anudamientos” Lugar Editorial, Buenos Aires, 2001

4- Joaquín Sabina

5- Bordelois, Ivonne, “Etimología de las pasiones”, Libros del Zorzal, Buenos Aires, 2006, página 15.

Quiero pensar que no nos damos cuenta del problema.
Por eso es que resulta imperativo el fomento a la lectura, la reflexión, el diálogo, la creación en todas sus formas y el desarrollo personal, con todo lo difícil y agotador que pueda parecer nadar contra la corriente, pero es una labor que tenemos, no podemos abandonar a las nuevas generaciones.
Que eso de que somos seres pensantes no quede sólo en el slogan. Pregúntale a tu abuelo si no está de acuerdo.