# JUNTOS POR SIEMPRE – por Leticia Garriga

La cierva quieta entre la umbría en el bosque, con la nariz húmeda, a la espera del sigilo de los pasos sobre la hierba…

Inmóvil, otea la muerte en el suave aliento del aire que lo envuelve todo. El cazador, arma en mano, encuentra el rastro de ramas quebradas y hojas casi marchitas, huellas de la presencia de la vida.

Entre la penumbra del alba, dirige su mano y certero, da en el blanco a la diana en movimiento…

La cabeza de una bella cierva disecada con la nariz y los ojos vidriosos… como húmedos, adorna la pared de piedra de su cabaña. Hace pareja con un macho de cornamenta excepcional.

¡Al fin! el destino los une… juntos por siempre.