Ella
Por María Graciela Bolo

Vino – (¿era de noche…?) -. Recostaba

su sombra en el vano de la puerta. Quise

llamarla por su nombre, merecer su mirada,

y retumbò mi eco en las cavernas sin llegar a tocarla

Sumido en una bruma, ya no supe. Luego

fugaz su mano fresca me acaricia la frente

y entro en el gozo, puro como un lago

Yo tengo entre las manos esta ofrenda, un pàjaro nocturno

que quiero regalarle, pero arrugo la sábana y no hay una palabra.

En cambio hay cables que entrecruzan

púrpura en el olor; y hay una gravedad en el silencio. Ya quiero

desligarme; avanzar por los espejos; ser el que es convocado

Amanece; estoy listo;

en el cuadrado gris de la ventana

me guiña sigilosa y alza vuelo. Yo me dejo volar.

Despertar – Yulia Pino Bolivar
V Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas “Crepúsculo”