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“El Gen de la Pasión”
por Angel Suarez

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Existe una sencilla palabra que sintetiza todo el sentido de la vida “Pasión”, Debemos llevarla siempre grabada en la frente, todos los minutos del día porque es un fuego sagrado, es el combustible más potente para nuestros sueños. Luchemos para mantenerla viva.
Tenemos que tener una razón; para tener una Pasión, y así perder la razón.
Cuando se tiene una pasión, el mundo gira en torno a ella, cuando se tiene varias y se juntan se crea un universo completo. La pasión nunca jamás es pequeña, no puede existir sino, no sería Pasión.
Si no pudiera expresar con palabras el significado de pasión, lo haría con un inmenso cartel de letras muy anchas de color rojo furioso, entre comillas y subrayado dos veces de forma que expresara, entre otras cosas: ansiedad, furia, sacrificio, fanatismo, empeño, adicción, bienestar, adrenalina, fuerza de voluntad, realización y cuantas cosas más.
Qué nos lleva a cruzar los límites de la pasión, y perder la razón ¿Por qué lo digo? tenía diez años cuando por boca de mi papá escuche por primera vez la palabra “Pasión.”
Almorzando con mi familia nos hizo el siguiente relato:
-relato verídico sucedido y vivido por él, cuando era un joven soltero con apenas diecisiete años allá por el año treinta-.
En esa época el pueblo estaba totalmente dividido políticamente en dos partidos, el Demócrata y el Radical y a raíz de esto nacieron dos equipos de futbol uno de los cuales aun existe.
Eran tiempos difíciles, tiempos de otras costumbres cuando era normal andar “Calzado”, como era la expresión de tener en la cintura un revolver, o un cuchillo y algún puñal, que ante cualquier altercado desenfundaban y usaban en la defensa personal En una familia dos jóvenes hermanos eran rivales política y deportivamente. Cierto domingo que se jugó el clásico local, uno de los equipos fue el triunfador. Para festejar muchos simpatizantes subieron a un camión y comenzaron a pasearse con gritos, cánticos e insultos, molestando y ofendiendo a los perdedores.
Cuando pasaban por la casa de estos dos hermanos arreciaron las ofensas e insultos, y en una nueva pasada, salió de la vivienda el joven del equipo perdedor realizando un disparo de revolver hacia el camión.
Quiso el destino que la bala tirada al azar diera en la cabeza de su hermano quitándole la vida.
Mi padre concluyo diciendo:
En ese tiempo tan lejano en la política y el futbol “la Pasión” era tan grande que hacía hervir la sangre y cometer locuras como esa.
Desde ese día y para siempre esa palabra quedo grabada en mi para siempre.
Muchas veces se confunde y es de mal uso esta palabra, tal vez para darle más fuerza a las expresiones; como tantos argentinismos.
Un ejemplo: los hombres suelen decir, “soy apasionado a los fierros” (carreras de autos) cuando es una manía o una atracción. Otro ejemplo: (esta vez las damas) “soy apasionada por los bombones”, o “tengo pasión por las tortas y las masas”, cuando en realidad, (aparte de golosas) podrían decir tengo debilidad por…o me gustan demasiado.
A la pasión se le atribuye, o tiene una fuerza, un poder increíble. Se dice: ¡esta pasión me mata! (es asesina), esta pasión me vuelve loco (poder destructivo), esta pasión me enferma (peste), y así una tras otra. Se le da más importancia equivocadamente a lo que genera, que a la misma pasión, ya que la verdadera pasión es incontrolable por el individuo que la padece.
Cuando se le atribuye a la Pasión tanto poder tal vez no se encuentre otra palabra para poder expresar con la fuerza necesaria eso que se siente, y se simplifica diciendo: ¡esta pasión me mata!… claro no se quiere decir que sea “asesina” sino por el contrario, que uno se anima a dejar la vida por cumplir ese deseo desenfrenado.
Tampoco te vas a volver loco por una pasión, pero… sí se produce un estado de ansiedad y un descontrol desacostumbrado por lograr algo que realmente le es al individuo de suma necesidad lograrlo, cueste lo que cueste, algo que lo estimula y lo hace sentir realizado.
¡Esta pasión me enferma! Otro de los tantos vocablos que se utiliza para convencer a quien lo escucha, que es imposible vivir sanamente si no se cumple con lo que tanto se anhela. Sintiéndose en paz y disfrutando feliz al lograrlo, a pesar que tantas veces el sacrificio de ese logro sea tan difícil, tan tremendamente grande y en ciertas oportunidades peligrando hasta el extremo de cometer actos que pueden perjudicar y hasta reñidos con la moral.
Y así una tras otra las expresiones de cada persona trata de demostrar que la fuerza de voluntad para concretar una pasión no tiene límites ni fronteras ya que la “Pasión” (como ya está dicho) es incontrolable por el individuo que la padece. O sea todo ser humano.
¿Se nace con la pasión, o se la cultiva como la educación, la moral, la cultura?. ¿Es exclusiva de los hombres, de las mujeres, o de ambos? ¿Empieza a determinada edad?, ¿Un niño, un joven un adulto o un viejo, pueden sentirla?, y además ¿La pasión es algo bueno o malo? ¿Una virtud, un vicio una adicción? ¿algo sano y normal, o algo enfermizo y “peligroso” Tal vez si se naciera con la pasión se podría dar el caso que fuera la misma en todas las personas, por lo tanto me hace pensar que es una cualidad, virtud, o adicción que se cultiva, que se adopta, que puede o no ser exclusiva de acuerdo al entorno donde desarrollamos nuestra existencia, también una atracción de algo que nos fascina, que nos atrae, que nos atrapa, por un tiempo o para siempre, algo que nos gusta demasiado, en exceso y alimenta nuestro raciocinio, nuestra mente, nuestro bienestar, y hasta nos hace su esclavo.

“Una liebre engañada” | Carolina Pérez Leirós |
IV Concurso Anual Internacional de Artes Plásticas “Crepúsculo”

Y se da indistintamente tanto en hombres como en mujeres, en niños o jóvenes o en adultos mayores con la misma fuerza, la misma intensidad, que puede comenzar en cualquier momento es decir en cualquier edad.
Saber o poder controlarla es otra cosa, Yo considero que la pasión es tan dominante, que tanto puede ser para bien (buena) como para mal (fatídica) y hay oportunidades que llega a ser muy peligrosa e inevitable.
Pero ¿hay alguna manera, alguna forma de de vivir sin tener aun que sea una pasión por pequeña que fuera? ¿Hay en la tierra un solo individuo, un ser que no sepa que es la pasión?…yo no lo creo, ni lo puedo imaginar, hasta me parece que la vida no sería vida si pasáramos por este mundo sin dejarnos atrapar por los brazos de la “Pasión”.
Me pongo a analizar y salgo confundido…veamos como lo interpreto yo, pienso que un bebé puede sentir pasión por el pecho de su madre ¿o es amor e instinto de alimentación?. Un niño, una niña, se apasionan con un perro un gato o una muñeca, ¿o eso es cariño?
Será un don de la naturaleza, algo necesario o una experiencia más en la vida.
Como un trompo le doy vueltas y vueltas al asunto y no logro encasillarlo en algo determinado, ¿Por qué? Porque por momentos pienso y llego a la conclusión que en todo el mundo no hay una sola persona que no sienta pasión por algo, y de pronto confundo como muchos esa palabra, con estímulo, simpatía, “Fanatismo” por algo agradable.
Puede un ser humano sentir tanta pasión como para arriesgar y perder la vida, por ejemplo como un andinista, empecinado en llegar a la cima de la montaña. Puede llegar a ser tan grande una pasión como el juego, hasta tener las consecuencias de hacer perder familia, fortuna, amigos y sobre todo la dignidad, ¿o eso será un vicio? y ni hablar de la pasión por un deporte, donde dos amigos de diferentes bandos lleguen a perder esa hermosa amistad a golpes y peleas que a veces conducen hasta el asesinato, ¿o eso es fanatismo?.
Que confusión señor, porque dando vuelta la página veo diferente el color de las cosas y pienso en la pasión de Cristo, por salvar a la humanidad ¿o eso es sacrificio? Veo la pasión de una madre por su hijo, que llega a donarle sus órganos para que el viva aún a costa de su propia vida ¿también esto deja de ser pasión para ser sacrificio?.
Que confusión que tengo, es tan grande que aún no puedo descifrar este jeroglífico, y en último lugar dejo para analizar, lo que tal vez mas se distinga o mas se refiera esta palabra extraña y maravillosa Pasión, “el Amor”.
Como si esta palabra fuera su exclusiva dueña, para darle más fuerza o importancia. ¡Que bien suena un amor apasionado! como el de Romeo y Julieta, puede ser tanta la pasión por un amor como para llegar al suicidio, por ser prohibido o por no ser correspondido. Pasión por la patria hasta morir por su defensa. Pasión. Qué extraña palabra, tan nombrada, tan usada, a veces bien empleada y otras exageradamente fuera de lugar.
Yo actualmente tengo la pasión de escribir, pero a lo largo de mi vida tuve según la edad, distintas pasiones que no sé si murieron o si aún conservo intactas como antes; pasión por bailar, por el futbol, por el amor a una mujer que hoy es mi compañera, pasión por mis hijos primero y por mis nietos después, pasión por poder
seguir viviendo y por fin llego a la conclusión que Pasión es vivir intensamente por algo o por alguien sin medir consecuencias, entregándose en cuerpo y alma en forma desenfrenada, a veces sin fuerza de voluntad para marcar un límite y tantas otras que se logran controlar con criterio y fuerza de voluntad. □

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