Conversación con Ramiro Quesada Pons// La imagen definitiva

Esta conversación entre Ramiro Quesada Pons y Paula Carrella, curadora de la exposición, tuvo lugar en el mes de junio de 2019 durante el proceso de realización de La imagen definitiva

Ramiro Quesada Pons es artista residente del programa  MARCO ARTE FOCO. Hasta el 7 de septiembre de 2019 exhibe «La imagen definitiva», su exposición individual  que compone el ciclo de muestras de artistas residentes en la sala principal  de MARCO museo, sede Paseo de las Artes. En esta conversación con el artista se destacan aspectos centrales del proceso de realización de las obras y del desarrollo de proyecto expositivo.

Paula Carrella: ¿Cómo comenzaste a trabajar con esas imágenes que fueron pequeñas maquetas que armaste y luego fotografiaste? Contame un poco sobre eso.

Ramiro Quesada Pons: En esa serie investigaba en torno a cómo el arte es visto por medio de internet. Lo que hice fue construir habitaciones, pequeñas maquetas, que representaban habitaciones de fanáticos de artistas. Lo que había dentro de cada una eran objetos que no respetaban una escala convincente y también imágenes extraídas de internet que se relacionaban a un artista puntual. Por ende, estos trabajos exploraban con respecto a Google y a lo que sucedía cuando uno buscaba a un artista en el buscador.  También había algo con respecto a la fama, al mundo del estrellato. La pieza final era una fotografía, por ende la escala manual, pequeña, que tenía la maqueta originalmente, desaparecía. La fotografía generaba una ilusión, un efecto propio del cine, de la publicidad. Esta serie tiene una relación con las instalaciones recientes porque está esa situación de Google, de cómo los buscadores generan cierto estereotipo.

P.C.: Por «nueva serie» te referís a los instalaciones que estás desarrollando desde el Centro Cultural Recoleta hasta lo que estamos trabajando ahora.

R.Q.P.: Sí, esta trilogía surgió así, googleando ciertas palabras que tienen una significación o una definición amplia. Es como que google te tira un panorama en torno a ciertos parámetros que el buscador tiene. Cuando googleás “futuro”  que fue lo que disparó el proyecto—, el noventa por ciento de las imágenes son azules. Me llamó la atención este detalle formal, que el buscador determina el color del futuro. Obviamente hay ciertas  imágenes que a mi no me interesan, como las que tienen mucho texto que prácticamente no las uso. Yo lo que hacía era googlear esas palabras y hacer una selección de imágenes y a partir de ese archivo hacer algo, que al principio yo no sabía que era. Decidí hacer una vinculación entre objeto tridimensional e imagen bidimensional para trabajar un contraste, u o una relación entre dos materiales que son aparentemente distintos.  A la hora de componer las instalaciones hay algo muy de la pintura. Principalmente en relación al color, a generar una composición. En el CCK el espacio está delimitado por un sector de color donde sucede la ficción, casi como un plano de color en un lienzo y eso hace que vos tengas dos formas de apreciar la instalación: entrando, metiendote al espacio tridimensional y la otra es desde afuera, casi como ver una pantalla o una pintura. Una imagen bidimensional en algún punto, a la que podés entrar, y también está esa situación de set cinematográfico o de maqueta, que estaba en las primeras  obras.

P.C.: ¿De qué fechas son esas primeras obras? ¿ Esas  maquetas las conservás?

R.Q.P.: 2009 o 2010, hace un montón. Algunas incluso son previas. Las maquetas  no están. Estaban construidas solamente para las fotos. Era todo un set, una puesta en escena. Justamente para esta muestra la idea es generar una especie de maqueta o set  3D al que también podés ver sin entrar y también que esté esta temática relacionada a la circulación de imágenes, a cómo las industrias idealizan en torno al mundo por medio de Internet.

"Habitación-de-fanático-de-Marcel Duchamp" y"Habitación-de-fanático-de-Damien-Hirst"

P.C.: El color verde que vas a utilizar para esta muestra en particular, ¿tiene que ver con algún trabajo previo de búsquedas en internet?

R.Q.P.: En realidad, el azul y el verde son los colores que se usan en el Chroma key. A mi siempre me atrajo esa situación de un fondo que en realidad va a ser otra cosa, lo tomé primero por una cuestión formal, me atraía  sin necesariamente saber por qué, pero también me interesaba la cuestión física y emocional que un color puede generar en la percepción de un espectador. El color siempre según el contexto dispara hacia ciertas lecturas, yo como te digo lo tomo desde un lugar formal pero entiendo que según la mirada puede disparar a diferentes lugares. Al fin y al cabo lo que implica un color varía según cada cultura o contexto.

P.C.: ¿Y esto de los motores de búsqueda  que me comentaste? Que están todo el tiempo buscando webs y sacando imágenes en torno a palabras que están indexadas a esas búsquedas.

R.Q.P.: Cuando me puse a investigar cómo funcionaba Google a la hora de seleccionar y actualizar su material me topé con que su funcionamiento era por medio de softwares o robots que los llaman arañas spiders en inglés que se encuentran las 24hs del dia buscando páginas para su base de datos y relacionando imágenes con palabras. A partir de ahí se me vino la idea de generar una imagen de eso, me imaginé a ese grupo de arañas buscando jpgs por toda la web y así es como surge la  muestra para MARCO. 

P.C.: Los buscadores  dan idea de algo muy dinámico y  en esta instalación vos estás creando una imagen detenida, porque incluso las imágenes proyectadas den las pantallas son fijas.  Algo que no es físico, es virtual y te imaginás  a esos seres ahí detenidos, en la sala de exposición de un museo. Con respecto a la imágenes que aparecen  cuando googleás, por ejemplo, “verde” o “rojo” aparece cierta imposición o idealización. Con rojo, vos que lo googleaste ya, se me ocurre que salen frutillas, sangre  y cosas relacionadas con el amor.

R.Q.P.: Sí, estereotipos, muchas imágenes basura. Me interesa bastante ese punto, son imágenes  que están“flotando” ahí y que son prácticamente inútiles: un monocromo o degradé rojo que aparece en los primeros lugares, imágenes que ilustran una nota banal en la web o un simple producto que aparece en la búsqueda por compartir la palabra en algún sector de esa página. Me interesa mucho como el buscador o la industria impone que sale cuando ponemos determinada palabra. Pienso en quién o qué administra esa jerarquía. 

P.C.: Yo creo que lo hacemos un poco entre todos.

R.Q.P.: Sí, obviamente que hay palabras en donde se ve una ideología más marcada que en otras. Por ejemplo googlear “Dios” es re interesante. Aparece Jesús, imagenes de manos, cielos, cuestiones medio cósmicas, y mientras más abajo vas empiezan a mezclarse cuestiones medio hindúes e imágenes que no tienen sentido. Igual está muy marcada la cuestión “occidental”. El nombre de mi muestra “La imagen accidental” venía por ese lado, como un juego de palabras con respecto a “Occidental”.

P.C.: Algo de ciencia ficción, de como se pensaba el futuro. No se si a alguien se le ocurrió pensar en esta idea de arañas buscando cosas. 

R.Q.P.: Eso está bueno, también el componente del humor que está presente en la muestra. Esos bichos tienen como cierta situación “no solemne”. Porque la Ciencia Ficción tiene algo de excesivamente realista  o excesivamente serio.

P.C.: Estás además trabajando desde un lugar de re pensar todo esto que no tiene que ver con un juicio de valor de si está bien o mal. Un posicionamiento muy contemporáneo del arte de tomar esto que vivimos y que lo ves desde un lugar muy “natural”. Sabemos que la percepción está mediada por imágenes.

R.Q.P.: Y eso es lo que me interesa, la relación con respecto a las  imágenes planas, tanto vistas en la vía pública, en la computadora, en el celular o en cualquier medio. También con respecto al arte, que tiene una historia gigante respecto a la imagen bidimensional que a mi me gusta relacionarla con la circulación de imágenes en internet. Creo que por eso también yo he vuelto a la pintura: para seguir explorando la bidimensionalidad. A la vez mis instalaciones siguen pensando en torno a lo plano, tanto con respecto a la situación de que hay objetos en relación con imágenes como a esto que te decía anteriormente de que uno tiene la posibilidad de ver la instalación como un plano, para luego meterse al 3D y relacionarse con la forma. 

P.C.: ¿Cuál es tu formación artística?

R.Q.P.: Estudié artes visuales en  Mendoza un tiempo, después me salió la beca del Di Tella y ya me quedé y seguí estudiando, yendo a CIA, unas becas en el Conti, fui parte de La Verdi.

P.C.:  Volver a la pintura para vos es como re explorar la bidimensión.

R.Q.P.: Total, como  otra forma de bidimensión aparte de Google, la fotografía, el  video, Youtube. A la vez también creo que todo esto se mezcla con el Surrealismo, la Ciencia Ficción, el cómic,  la historia del arte. Son lugares que siempre estoy mirando y se nota que están en mi trabajo. Aunque quizás todo pasa por el consumo de imágenes en general y su sobreabundancia.

P.C.: Esto que  decís del Surrealismo y de la historia del arte lo noté formalmente en algunas de tus pinturas, me hizo pensar en algunas piezas de Kandinsky, algo medio picassiano. ¿Cómo comenzaste a trabajar en estas imágenes?

R.Q.P. Las pinturas funcionan como una serie que está en curso. Como un lugar totalmente rápido de generar imágenes, es más, en la muestra de Miranda Bosch lo que hice fue poner un tiempo y en ese tiempo generaba una pintura, lo que fuera o saliera. Por eso tienen una resolución rápida  y hay como algo de vómito. Es como una especie de catalizador de ideas para mi, tirar lo que sale en determinado tiempo. Obviamente que después que pasa ese determinado tiempo algunas son descartadas. A la vez algunas pinturas tienen relación con google, varias imágenes surgen a partir de ver otras pinturas por ese medio.

P.C.: El tiempo entonces determina la imagen. Lo determinás en el taller o donde estés trabajando.

R.Q.P.: Totalmente. Algunas salen más fluidas  y a veces otras me llevan más tiempo y no la encuentro y la dejo y luego la retomo.

P.C.:  ¿Pensás algo respecto a las búsquedas de Google?

R.Q.P.: En la pintura no tanto la verdad. Me siento y determino que la pintura va a ir por el azul y lo que surja desde ahí, o combinar gris, naranja y rojo y ver que sale con eso. Sí, estoy pensando en internet todo el tiempo.

P.C.: Estás reflexionando en la historia del arte “pensada” desde internet.

R.Q.P.: Sí, es ver el Cubismo por medio de internet más que verlo en vivo. Ahí vuelvo a las primeras series, es como ver artistas por medio de otra cosa. Como en alguna otra generación eran los libros. Me interesa mucho el concepto de ver al mundo por medio de una pantalla.

P.C.: Interesante porque en mi formación como historiadora del arte, visitar las grandes colecciones de arte europeo  fue algo que pude hacer luego de recibirme y ahí dimensionás los tamaños, que a veces en mi cabeza eran otros, eran los que yo pensaba desde los libros, a veces desde fotocopias o más adelante imágenes que vi por internet y con las obras delante la experiencia estuvo como muy mediada. Cómo nos vamos  condicionado por la forma y el medio por el que recibimos la información.

R.Q.P.: Es muy particular eso, como que ya te impactó la imagen que viste por internet entonces es como si ver el cuadro en vivo no generara nada. Con algunas piezas  pasa eso y con otras pasa al revés. Esto está muy presente en mi proceso pienso en esa bola de imágenes que está en internet circulando y nos está bombardeando. Cómo uno reacciona a eso. Cuando empecé el proceso para “La imagen real”, sin saber cómo iba a ser la forma de la instalación, lo primero que empecé a hacer fue armar un archivo digital, guardaba los jpgs que más me interesaban al googlear determinadas palabras.  Al principio pensaba hacer algo más conceptual con ese archivo. No sabía si una publicación o si mostrar ese archivo por internet o en mesas donde estuvieran las imágenes desplegadas, etcétera. Después reflexioné, y surgió hacer una muestra de objetos que estén en relación con ese material originario de internet pero puesto en escena en formato impreso. Pensando en torno a lo virtual, a la circulación de imágenes pero desde un lugar físico. 

P.C.:  Esta es una interesante manera de profundizar en todas estas cuestiones que quizás en un análisis específico de una de tus muestras queda no tan en evidencia. Yo recuerdo cuando comenzamos con este proyecto el año pasado —2018— hablamos de esta tercera instancia que había empezado  en el recoleta con la Bienal de Arte Joven y siguió de alguna manera en la que presentaste en Miranda Bosch y en CCK. Comparten paleta, pero en Miranda Bosch había pintura arriba. ¿Cómo surge esta idea de hacer una exposición en tres instancias?

R.Q.P.: Por un lado a mi me gustaron,  dentro de ciertas películas, esta situación de las tres entregas, de la trilogía. Las trilogías de Hollywood, de explorar ese formato. Star Wars, Volver al futuro, Terminator. Bueno justo Terminator no es trilogía, pero está dividida en partes. También pasa en la literatura, en los cómics. Personalmente a  mi me ha llegado más por el lado del cine. Me gustaba tomar esa idea de trilogía y ponerla en mi proceso. Entonces era como probar en tres etapas una misma muestra pero en diferentes espacios y con ciertas variaciones. En algún punto experimentar en tres instancias distintas la misma idea.

P.C.: Respecto a la materialidad en esta obra, el aluminio, te representa alguna modificación respecto a otros materiales, como el yeso en las otras instalaciones.

R.Q.P.: Sí, hay algo muy industrial y que remite más al Minimal, pero las bases son matéricas entonces está el contraste entre lo matérico, lo orgánico y lo geométrico pulcro y limpio. Y volvemos a esta situación de las arañas de Google  que es como darle imagen.

P.C.: Como una imagen de ciencia ficción, es darle visibilidad a esta idea o supuesto que vos imaginás acerca de algo  que está sucediendo dentro de un software y como puede ser que suceda.. Como la ficción a través de la ficción, lo siempre posible. Un poco esta idea surrealista de otra realidad  posible.

R.Q.P.: En el caso de esta instalación quiero que funcione como una imagen detenida. No es que son robots que se están moviendo. También pienso en torno al espacio del lugar, de la sala de Marco Arte Foco. Disloqué  el espacio de la sala que es ortogonal y perfectopara generar una cuestión formal de movimiento, porque no tenía sentido hacer un set con las mismas características de la sala. Y acá vuelve el Futurismo, que buscaba un movimiento en el plano, retomo esa intención del movimiento formal.

P.C.: Y en la residencia a la que fuiste invitado a participar, Port Tonic Art Center  en Saint Tropez, Francia, ¿qué proyecto vas a trabajar?

R.Q.P.: Bueno, justamente como no tengo tan en claro como es el espacio, mi proyecto será con pinturas, explorar ese medio. Cuando esté ahí pensaré seguramente algo en torno al espacio. Primero es importante que el lugar está en el sur de Francia y es bastante particular  por el tipo de luz que hay. Está al lado del mar mediterráneo, y leí que los impresionistas iban por esa zona por la luz y para pintar al aire libre. Me gustó el hecho de fantasear algo relacionado al impresionismo, en uno de los lugares donde surgió todo, pero algo así como un siglo después.

La imagen definitiva completa esta serie de tres instalaciones (La imagen real. Bienal de Arte Joven. Centro Cultural Recoleta 2017 y La imagen accidental. Miranda Bosch 2018/ Centro Cultural Kirchner 2019) que comparten la idea de googlear como disparador para investigar diversas posibilidades de la representación a través de la forma, la materia, el color y la relación que entre ellos se establece. Una referencia al vínculo estrecho de la historia del arte con la imagen bidimensional y a la reactualización de estas tradiciones en nuevos formatos digitales.

Paula Carrella