Beca de Arte Fundación Tres Pinos -por Patricia Bava

Este año, la Fundación Tres Pinos puso en marcha su beca de Arte. Entre aproximadamente 80 postulantes, el Presidente de Tres Pinos, Ricardo René Cadenas, el curador internacional Massimo Scaringella y el artista plástico Juan Astica -Director de la Beca- seleccionaron como becarios a Juan Diego Pérez La Cruz (Venezuela) y Duane Bahía Benatti (Brasil).
Ambos jóvenes artistas desarrollaron sus actividades en la Oficina Taller que la Fundación Tres Pinos posee en el Centro Cultural Borges, y durante el mes de octubre realizaron en dicho Centro la exposición correspondiente a su estadía y formación en nuestro país, presentado sus trabajos como Becarios.

Crepúsculo estuvo un momento con ellos, y al pasar fue tirando una serie de palabras disparadoras sobre las que ellos dijeron algunas cosas.
Descubrir de la vocación: Duane dice: “En mi caso la vocación surgió desde niño, pero fue a los 20 y pocos años que tomé la decision en estudiar arte y trabajar como artista”, mientras que Juan Diego acota: “Desde muy pequeño tenia un cuaderno de dibujo donde practicaba todo el tiempo, trataba de copiar los dibujos animados creando historias y personajes propios, esta búsqueda gráfica se intensificó con los estudios de arquitectura, al concluir con mis estudios en la universidad, conté con la suerte de entrar a la Escuela de Arte Julio Arraga con profesores como: Marco Cárdenas, Gustavo París y Jesús Pérez, los cuales me ayudaron a definir rasgos claves en mis trabajos”.
Una obra: para Juan Diego se trata de “Jirafa en Llamas” de Salvador Dalí. Duane se extiende un poco y dice que “estuve en Hotel del Inmigrante y ahí vi, una obra de Boltanski que me impresionó mucho, no solo el ‘site specific’ de Boltanski, sino que el propio lugar”.
Un Artista: Duane dice: “Van Gogh me deja en piel de gallina”. Por su parte Juan Diego se queda con: Salvador Dalí y Francis Bacon.
Inspiración: – Duane: “creo más en el trabajo, en la insistencia, en el esfuerzo, en la perseveranza y un poquito teimosia (este término que emplea, en español es algo así como testarudez)”. Juan Diego: “a mí me inspira una buena obra, un pensamiento recurrente y el mismo comportamiento de la gente que me rodea”
Para Juan Diego la Beca de Arte de Fundación Tres Pinos fue“La oportunidad de conocer y estar en contacto con el ambiente artístico de Buenos Aires, poder ver que se está haciendo en otras regiones fuera de Venezuela, cuáles son nuestras diferencias y similitudes. Ha sido una gran oportunidad de ampliar y poner en práctica mis conocimientos. El enfoque de la misma en desarrollar el proyecto expositivo estando en la ciudad de Buenos Aires , dió pie a un análisis más profundo y personal. Este análisis, conducido por Juan Astica, tuvo como resultado la Exposición ‘Alfabeto Privado’ que me ha abierto las puertas a otros países para expandir el proyecto. Para mí el crecimiento no fue sólo a nivel profesional, sino también al personal” .
Al respecto Duane dijo : “ha sido la posibilidad de elaborar una amplia serie de pinturas, en el caso pintura y collage, con aspectos visuales de la ciudad de Buenos Aires. El aprendizaje con Juan Astica parafreaseando a Gerhard Richter diría que “Pintar es un ejercício de fé˜
Por último cada uno hizo referencia a su trabajo y su técnica:“Pintar es lo más para mi” dice Duane, y sigue “Creo que si uno quiere hacer una pintura hiperrealista que saque una fotografia. Me gusta el aspecto sucio que puede tener una pintura, las manchas, los infinitos contrastes entre los colores, las pinceladas. Cada vez más me interesan los artistas que mezclan el arte figurativo y el abstracto, como por ejemplo Jasper Johns, Robert Rauschenberg, Peter Doig, entre otros.”
Juan Diego afirma: “como artista quiero transmitir encuentros con situaciones cotidianas en nuevos escenarios, crear relaciones entre conceptos que se pensaban opuestos y la utilización de materiales en desuso pero con una gran carga emocional”. Al hablar del collage sostiene “ Para mí la repetición, fragmentación y aleatoriedad del collage, es un medio muy efectivo para, ademas de captar la atención, que los que observen la obra vayan descubriendo distintas cosas, haciendo que la obra sea distinta para todos y que cada vez se puedan descubrir nuevos códigos”

A l f a b e t o C a l l e j e r o

-exposición de Duane Bahía Benatti en el Centro Cultural Borges-

Toda la historia del arte se juega en la dialéctica de las partes ver/negar, poner/sacar, informar/desinformar, sobre aquello que está y aquello que no está. Sobre esto se basa el nuevo amplio ciclo de trabajos del artista brasileño Duane Bahia Benatti, construidos pensando en toda la información o simplemente los fragmentos de información que nos transmiten los muros de la ciudad, cada vez más objeto de superposiciones de imágenes o textos que se persiguen entre sí y a menudo se anulan recíprocamente formando un substrato visual que a veces nos choca pero más a menudo nos fascina, donde un mundo fantástico-real es sustituido por un mundo fantástico-ideal.
La pintura de Duane Bahia Benatti encuentra sus bases y motivaciones en este contexto: cualquier cosa es un pretexto, a saber, un medium ambiguo de dobles lecturas, reconocibilidad del dato inicial, un objeto qualquiera, un “alfabeto urbano” hecho de estratos de colores sabiamente extendidos sobre los fragmentos de materiales diversos para recrear una forma personal de anticipación perceptual que quita tensión y energía a la inmediatez de la comunicación creativa. Un caos aparente “por lo tanto” a través de los propios medios de expresión, principalmente la pintura, donde el eterno contraste entre el componente material más crudo y la poesía visual de la alternancia cromática nos transmite un microcosmos como emblema del universo entero con su lenguaje a veces indescifrable, donde los colores, elemento esencial, rozan las formas dejando transparentar, incluso cuando los contornos no se expresan con nitidez, las connotaciones de una experiencia sensible acumulada por el artista en contacto con la vida cotidiana y los problemas palpitantes de la contemporaneidad.

Massimo Scaringella

Duane Bahía Benatti
Nació el 20 de mayo de 1983 en São Lourenço, MG, Brasil. Es Licenciado en Bellas Artes por la Fundação Armando Alvares Penteado – FAAP – São Paulo (SP) (2010) Ha realizado exposiciones individuales como Capolavoro, Galeria Tato Dilascio, São Paulo (2012) y Apto137, Galeria Tato Dilascio, São Paulo (2010). Tambien cuenta con una serie de exposiciones en 2011: grupo 18º Salão de Artes Plásticas de Praia Grande, Palácio das Artes, Praia Grande; Experimento in serie, Espaço Árvore co-Working, Campinas (SP); 8º Salão Nacional de Fotografia “Pérsio Galembeck”, Centro Cultural Leny de Oliveira Zurita, Araras (SP); Cine classic trash, Atelier Le Papillon, São Paulo (SP); Não é ketchup, é sangue, Museu da Arte Brasileira, São Paulo (SP). En 2010: Arte em casa, Galeria Tato Dilascio, São Paulo y en 2009: Andares secretos, Centro Cultural da Juventude Ruth Cardoso, São Paulo (SP), Brazil.
Además se ha desempeñado en São Paulo como Asistente de artistas tales como: Gustavo Rezende, Marcius Galan, Dora Longo Bahia y Edouard Fraipont. Como asistente de dirección de arte, O Movimento – Bavária Premium, Produtora Colméia y como asistente de producción de objeto, SOS Llama – Chiclete Adams, Produtora Margarida. Ha sido Professor de Español, Colégio Vicente Rijo, Londrina y Proponente del proyecto cultural Historia das estórias/ Performance: De repente um dia, Casa de Cultura da Universidade Estadual de Londrina, Londrina (PR.) Ha participado de los Workshops Visita a ateliês de artistas com Lucia Koch, Escola São Paulo, Crítica genética de Sarapalha, Universidade Estadual de Londrina, Grupo de teatro La Grulla, Colégio Joaquin V. Gonzalez, La Rioja, Argentina e Improvisação Teatral com Pedro Paulo Rangel, Casa da Cultura de Paraty.

A l f a b e t o P r i v a d o

-exposición de Juan Diego Pérez La Cruz en el Centro Cultural Borges-

Las líneas estratégicas y teóricas del arte conceptual han llevado históricamente a los artistas a dar más importancia a los contenidos intelectuales y a las ideas que al resultado estético y perceptual de la obra en sí. Las rarefacciones de los contenidos emocionales en la concepción de la obra por parte del artista se basan en el que la idea y la reflexión se deslizan a veces, pero no siempre, en lo manufacturado, en el objeto, independientemente de su carácter tradicional o innovador, o de su manera concreta de ser.
Sobre esta temática se basa el nuevo ciclo de trabajos de Juan Diego Pérez La Cruz, artista venezolano que prefiere partir de una atención más bien mentalizada que conceder importancia a la concepción física de la obra a realizar. En sus producciones, de particular belleza estética, todo está purificado, puesto que cada cosa, antes de ser realizada, tiene una función a ser cumplida: su búsqueda constante de captar la esencia de una naturaleza humana cada vez más uniformada y anónima y devolverla a la esencia que la constituye. Sus trabajos, que retraen o, mejor dicho, reparten fragmentos de una humanidad casual para ser vistos y reconocidos en un fragmento de su cotidianidad común a través de un trabajo de investigación básicamente fotográfica.
Para Juan Diego Pérez La Cruz la obra es un reportaje muy particular: de hecho no reproduce la objetividad del dato real, sin aquello que se percibe dentro de cada uno de nosotros. Es por lo tanto un registro interior, una proyección de un yo individual o colectivo al exterior en un medio como el de la vida cotidiana. La temporalidad es evento, es de hecho un elemento importante en la investigación perceptual de la imagen, si bien ésta se nos presenta deliberadamente fragmentada y volcada a la estructura de la obra, donde lo absoluto deviene en el centro de la mirada del espectador. Todo ello sin que el artista interrumpa una base compositiva y formal en la cual las pequeñas historias de los individuos comunes narradas en las obras convergen conceptualmente en un trabajo siempre vinculado con la memoria mediante la carga simbólica de la obra misma, componiendo un proyecto sobre la memoria colectiva e individual de una humanidad común pero elevada a un valor universal: aquél del arte.

Massimo Scaringella

Juan Diego Pérez La Cruz
Nació el 19 de julio de 1986, en la ciudad de Maracaibo, estado de Zulia en Venezuela. En el 2008 egresa de la Universidad Rafael Urdaneta como arquitecto. Luego estudió en la Escuela de Arte de Julio Arraga, donde recibió las menciones de Dibujo y Pintura (2010), fotografía (2011) y Pintura Experimental (2012). En el 2011 obtiene la titilación de Diseñador Gráfico Digital en la institución CEDIC y la Universidad de Zulia. Fue creador y docente de la Cátedra Libre de Artes Plásticas en el Liceo Los Robles (períodos 2010-2012).
Entre sus exposiciones más recientes se destacan su participación en el Salón Regional de jóvenes artistas (2011) realizado por el Museo de Arte Contemporáneo de Zulia, su participación en la XII Velada de Santa Lucía (2012) en la ciudad de Maracaibo, la exposición Afrolatinos en el Museo de Arte de Caguas en Puerto Rico (2012) y su Obra Relatos de Chimbangueles, perteneciente a la colección del Museo Itinerante de San Benito (2011).